sábado, 6 de agosto de 2011

¿Eres impulsivo, o justamente lo contrario?

“Muchas veces me cuesta frenarme; quiero algo, me lanzo sin pensarlo y luego me arrepiento. ¿Es normal que una persona altamente sensible sea impulsiva?” Es esta la pregunta con la que Nieves vino a verme.

No era la primera vez que un cliente expresa tener un problema con la impulsividad, y parece ser una faceta de un comportamiento que no es compatible con el perfil del rasgo PAS. Efectivamente, parece ser una contradicción. Vamos a ver que pasa.

Por un lado tenemos la explicación que la persona altamente sensible necesita mucho tiempo antes de tomar una decisión porque recibe una excesiva cantidad de información que hace que su cerebro se satura. Necesita desconectar para, con toda tranquilidad, sopesar todos los pros y los contras antes poder decidirse. En la práctica esto puede significar que el número de motivos llega a ser tan grande que nuestro PAS se abruma y prefiere posponer su decisión –a lo mejor para siempre. Muchos PAS se inclinan hacia la duda y se pierden a la hora de tomar una decisión.

Vemos ahora el caso de Nieves. Me explica que muchas veces se exaspera porque su tendencia de impulsiva le aporta toda una serie de problemas. No solamente pasa que a menudo compra cosas que en el fondo no quiere comprar, pero incluso se ha casado con un hombre a quien realmente no quiere. Investigando el tema con ella, hemos descubierto como, cuando algo corresponde con una -supuesta- necesidad o con un deseo suyo (en la mayoría de los casos se trata de un deseo inconsciente, está claro), es como en seguida o bien se ve sentada en ese sofá carísimo, o bien se ve haciendo un curso que no puede permitirse de ninguna manera y que en realidad tampoco le aportará gran cosa, o bien se ve dando largos paseos con un perro que ha visto en un anuncio y que en realidad no puede cuidar por falta de tiempo, o bien se ve estando casada con un hombre al que acaba de conocer y que (¡segurísimo!) le va solucionar la vida (y que luego la maltrata).

La persona altamente sensible suele tener mucha imaginación. Es una cualidad que, en su medida justa, nos hace un poco o mucho artista. Tenemos ideas que pueden ser fantásticas y muy inspiradas. Pero si las llevamos directamente a la acción sin, por lo menos, tomar el tiempo para investigar la viabilidad de una idea, corremos el riesgo de equivocarnos.

El ser humano es ser humano por el hecho que reúne en si, en su alma, una capacidad de pensar, una capacidad de sentir y una capacidad de actuar. Lo ideal sería el equilibrio entre los tres. Sentimientos dan lugar a pensamientos, pensamientos dan lugar a acciones, y al revés. Cuando decimos “sentimientos” podemos pensar en el corazón, cuando decimos “actuar” podemos pensar en las piernas y los brazos, y cuando decimos “pensamientos” pensaremos en la cabeza.

Cuando hablamos de una persona equilibrada, estamos pues hablando de una persona que se mueve “por partes iguales” entre su sentir, su pensar y su manera de actuar. Un desequilibro entre estas tres partes del alma puede resultar en las dos situaciones que estamos mirando. La persona altamente sensible suele tener muchos sentimientos. Es alguien que predominantemente vive desde sus sentimientos. Es muy difícil conseguir un equilibrio si, ya de entrada, el sentir tiene tanto peso. Y lo que generalmente ocurre es que se va desarrollando una unilateralidad en que el sentir se une al pensar y que no sobra mucha energía para la acción. Con otras palabras –y dicho de otra una manera- , la persona se estanca en el sentir y el pensar. Es este el PAS al que le cuesta tomar decisiones y ponerlas en la acción.

De la misma manera vemos en la persona altamente sensible con tendencia impulsiva como su exceso de sentir se une a la acción, mientras que no sobran fuerzas para el pensar.

Incluso puede pasar que en algunos casos el mismo PAS manifieste ambas tendencias según el tipo de situación con que se ve enfrentado. 
Volviendo a la pregunta de Nieves – “¿Es normal que una persona altamente sensible sea impulsiva?”- hay que decir que es algo que puede ocurrir, aunque para un PAS es más probable el variante en el que el sentir se une con el pensar.

En ambos casos estamos viendo un desequilibro que tiene remedio. Existen técnicas de coaching y de terapia para reconducir la unilateralidad (que puede producirse por grados, está claro) y reforzando el equilibrio interior. El primer paso es tomar conciencia de lo que pasa, aprendiendo a reconocer el comportamiento predominante y cuando y de qué manera se manifiesta.

3er Encuentro PAS en Mallorca
La fecha establecida para el siguiente Encuentro PAS en Mallorca es sábado el 27 de agosto. En el blog puedes ver algunas fotos y leer algunos comentarios de los participantes. ¡Espero que te animes!