jueves, 29 de noviembre de 2012

Altamente sensible y querer demasiado


“Tu tarea no es buscar el amor, sino buscar y encontrar dentro de ti todas la barreras que has construido en contra de él”. 
Rumi
Entre los muchos temas que pueden hacer sufrir a una persona altamente sensible está el tema de entregarte cuerpo y alma al chico o a la chica que consideramos ser nuestra media naranja.  Y no solamente allí, también nos pasa en las amistades o en ciertas relaciones familiares. La buena noticia es que esto, aunque te puede llegar a doler profundamente, puede ser una experiencia excelente para crecer interiormente y ganar esa autonomía personal que todos tanto necesitamos (PAS y no-PAS).

En uno de los grupos de facebook se desarrolló un hilo interesante sobre este tema, que empezó con el post de alguien que colgó la siguiente pregunta: ¿Por qué las PAS nos dejamos influir tanto por el estado de ánimo de los demás hasta el punto de ver afectada nuestra autoestima?” Una buena pregunta en la cual muchos se reconocerán. Esta persona –la llamaré María- sigue contando cómo al principio de su relación su pareja le colmaba de atenciones y la apoyaba en todo para qué, después de cierto tiempo, convertirse en menos cariñoso y apoyándola menos, llegando a cada vez más a menudo estar en desacuerdo con ella. Este cambio de actitud de la pareja le produce a María una gradual caída de la autoestima, con lo cual cada vez se siente más insegura, decepcionada, triste y deprimida.  Luego dice: “Entonces me digo a mi misma que tengo una autoestima muy superficial en manos de los demás, de los que yo considero mi centro, mi ancla en la vida”.

Y lo último es importante, especialmente si eres una persona altamente sensible. Se trata de dos temas “PAS”. Para empezar hay el tema de la autoestima de la persona altamente sensible que, como a lo mejor ya sabes, suele tender a ser baja (puedes leer más sobre la baja autoestima de los PAS aquí ).  Al mismo tiempo, y relacionado con la baja autoestima, existe entre los PAS una gran tendencia de “regalarse” a un ser querido.

En cuanto al malestar de María, podemos decir que este “regalarse” es el núcleo del problema. Te entregas y das todo (tu tiempo, energía, espacio vital hasta incluso dinero) a la otra persona que tanto quieres. Posiblemente sin darte cuenta, buscas complementar tu baja autoestima con todo que te aporta esa otra persona; por utilizar un imagen, le vas absorbiendo, y así puedes llegar a considerarlo “mi centro, mi ancla en la vida”, utilizando las palabras de María. Dicho de otra manera, si intentas ver la baja autoestima como un vacío interior, como un hueco dónde debería residir una sensación de paz y aceptación para el precioso ser humano que eres, te podrás imaginar cómo vas absorbiendo esa otra persona que te hace sentir bien con su cariño y su apoyo. Y, ¿cómo le vas a negar algo a esa persona, si vive dentro de ti, si forma parte de tu ser? Los límites entre tú y la otra persona han dejado de existir.

Es, de hecho, la imagen de las medias naranjas. Es una imagen romántica que, cómo la vida misma nos enseña una y otra vez, en nuestra época (la época del desarrollo del ego humano) ya no es realista. Ya no funciona.

Vamos a ver qué pasa. La persona que hayas absorbida de esta manera poco a poco empezará a sentirse agobiado. Si tu eres PAS y te reconoces en las palabras de María, es muy probable que tu chico o tu chica cada vez se sentía más incómodo bajo tu constante atención. No digo nada de tus intenciones que, seguramente eran más que buenas; no lo dudo ni un momento. Solamente intento hablar un momento de los sentimientos de tu pareja (o amig@) que, poco a poco, habría tenido la sensación (conscientemente o no) de que estuviera perdiendo su propia identidad y a lo mejor incluso llegó a sentirse manipulado. Por ejemplo, le miras mal si él te dice que quiere pasar el fin de semana con sus amigos. Esto le puede causar la sensación de estar atado. O, cómo le pasó a María, compartes una idea tuya con tu chico, y mientras que al principio de la relación tus planes le encantaban, ahora ya no está de acuerdo con tus proyectos y filosofías, y empieza a rechazarte y contradecirte.  En el fondo no es que te rechace, sino que más bien manifiesta una necesidad de retomarse a sí mismo, necesita re-establecer sus límites que, inconscientemente, le habías ido absorbiendo (y él te lo había permitido porque, seamos honestos, en el principio, en el período del enamoramiento, le encantaba una mujer que iba por él día y noche)…


Una relación sana y equilibrada
Creo que está claro que una relación, para que tenga éxito y para que dure en el tiempo, necesita –evidentemente- estar basada en amor para la otra persona, pero sobre todo en el amor para uno mismo. Por cierto, no debemos confundir ese “amor por uno mismo” con un amor exagerado tipo narcisismo, ya que esto es pasarse de un extremo al otro –desde la baja autoestima a ponerse en un pedestal. No, el amor por uno mismo es “estimarse” con todas tus cualidades y tus carencias, con todas tus luces y tus sombras. Es también respetar los propios límites y necesidades, es querer crecer y aprender de todo que el mundo (y nuestras relaciones) nos ofrece. Y, evidentemente, es respetar a la otra persona con sus luces y sus sombras.  Y no olvidemos la confianza, ese otro ingrediente indispensable para que el amor florezca. Es dejar libre a la otra persona para que pueda quererse a si mismo y es dándole el espacio para que también pueda satisfacer sus necesidades. Y si hay necesidades que no son compatibles, pues, siempre existe el diálogo (que no es lo mismo que una discusión).


Puntos PAS
Para conseguir esa relación sana y equilibrada siendo una persona altamente sensible, a lo mejor te sirven (algunos de) los siguientes puntos. Si te resuenan, conviene hacer algo para efectuar un cambio. Habla con tu pareja para evaluar como cada uno se siente y cuáles son las necesidades que cada uno necesite satisfacer.

-     Si eres altamente sensible, observa tu autoestima. Si es baja (probable) empieza a trabajarte. Hay libros, cursos y mucha información. También puedes considerar buscarte un coach.
-     Observa tu comportamiento con ojos críticos y pregúntate si has renunciado a tus intereses y/o amigos únicamente para complacer a tu pareja. Pregúntate si has dejado ser quien eres para poder ser la mujer o el hombre que (te imaginas) hará feliz a tu pareja.
-    Escucha la vocecita de tu interior y mira si hay temas de tu pareja que te molestan mucho, pero que estás tragando y tragando para evitar un eventual conflicto. Si esto es el caso, busca maneras de sacarlos a la luz antes de que la cosa explote cuando menos te lo esperas.
-    Cuenta los minutos (espero que son muchos) que has dedicado a ti mismo, haciendo algo para “nutrir tu alma”. Pienso en dar un paseo, meditar, pintar, escribir, tocar un instrumento, una clase de pilates, tai-chi, yoga o similar, leer…
-    Pregúntate seriamente si no has caído en la trampa de los PAS de sacrificarte para la otra persona, quitándole todos los trabajitos e iniciativas… aparentemente para ayudarle y hacerle la vida agradable (como para demostrar tu amor) pero al mismo tiempo robándole su autonomía y ganando control… Y si la relación termina, recuerde que nunca vale una queja de tipo: “¡Y esto, después de todo que he hecho yo para él/ella!” ya que nadie te obliga hacerlo, y hacerlo “todo” casi siempre conduce al fracaso. (Puedes leer más sobre esto en mi artículo sobre el Triangulo Dramático). 
Si consigues tener en cuenta estas cosas, te garantizo que tu relación tiene mucha posibilidad de mantenerse en el tiempo. 

15 comentarios:

Angel dijo...

Excelente artículo. Yo sabía que doy demasiado y me llevó mucho tiempo entender que eso tarde o temprano arruina una relación. Pero el artículo me ayudó a ver una de las razones por qué no es sano dar "todo": los sentimientos de la otra persona, es decir cómo recibe tantas atenciones, cómo estas atenciones extremas van invadiendo su propia intimidad, o incluso su identidad. Vaya, bien dicen que hasta la virtud en exceso es mala. Gracias Karina.

Karina Zegers de Beijl dijo...

Gracias, Angel. Creo que muchos PAS hemos pasado por esto. Entender que pasa, entender por qué pasa, nos permite dar los pasos necesarios para evitar volver a caer en la trampa, ¿verdad? Un abrazo.

alfonso_gonzalez dijo...

Buenas noches.

Excelentes y sabias palabras.

Llegan hoy como anillo al dedo.

Muchas gracias Karina.

Karina Zegers de Beijl dijo...

Me alegro, Alfonso :)

María José dijo...

Karina,
Es excelente el artículo. Esperar de otros a que nos den el modo en el que nos debemos manejar en la vida es mu de PAS. Creo, entre otras cosas, porque sentimos mucha empatía hacia los otros y esto nos roba mucha energía. Sí, yo me estoy dando cuenta de que lo mejor es tener la prioridad en mí. Es el modo en el que podré contribuir. Gracias por tu excelente artículo. Un abrazo,
María José Celemín

Karina Zegers de Beijl dijo...

Hola María José!
Gracias por tu feedback. Lo último que dices, de cuidarte para poder contribuir mejor, es esencial! Conviene superar esa vieja moral de sacrificarte para los demás: ya no es válido. Ahora se trata de cuidarse y de amarse para poder ser quien eres y dar a tope sin gastarse... ya que un PAS "gastado" acaba enfermo y no puede aportar ni contribuir. :)

Anónimo dijo...

Muchas gracias Karina, eres un cielo siempre ayudando desinteresadamente con todos tu artículos.

Armando Barajas dijo...

Hola Karina. Me encantan tus articulos, una vez desesperado por quererme entender di con tu pagina y hasta el dia de hoy no hay articulo que no me pierda. Yo soy de México y tal cual como has descrito diferentes temas me siento muy identificado.

Es cierto que es aveces complicado entendernos lo que somos, sentimos y creemeo pero cuando nos damos cuenta, desde mi punto de vista lo que el resto de la gente diga ya no nos lastima y somos mas concientes de lo que sentimos y no me culpo si no al contrario, me siento mejor de saber que soy unico y privilegiado por sentirme como me siento.

Espero en algun momento no muy lejano, viajar a Espeña para tener el gusto de conocerte, en verdad que valoro mucho todo lo que escribes.

Mónica N. Soberanes dijo...

Hola Karina: en estos últimos días he estado paseandome por tu blog, es todo tan interesante y de mucha ayuda para nosotros tus lectores.. gracias por dar lo mejor que tienes en tu corazón... sigo por aquí bonita... un besazo :* <3

Karina Zegers de Beijl dijo...

Hola Mónica, acabo de recomendar tu blog en facebook (grupo: la persona altamente sensible) y también te he añadido a la lista de los blog de amigos.
Por cierto, me encanta tu post de ayer, 13/12.
Un beso!

Skarleth Mendez Astudillo dijo...

Vaya! Todo es muy cierto, porque exactamente eso me sucede. Me alegro saber lo que puedo hacer en esa situacion.

Esta muy bueno, Me ayudo mucho leer este articulo. :)

Gracias!

Anónimo dijo...

muchas gracias por la información, es necesario saber que no inventas ni eres un "bicho raro"he sufrido mucho de incomprensión.

Paz dijo...

PAS + PAS = Personas Altamente Felices
PAS + ? = A sufrir !! ...
y eso sí que baja la autoestima quizás se esconda un problema de dependencia pero yo pienso:
Si eres PAS, no dejes de querer como tú sabes que quizás no sea un defecto de autoestima sino una forma superior de darse a los demás , ser feliz haciendo feliz, ser bondadoso, generoso, amar desinteresadamente dando todo de ti... pero con la persona adecuada, que piense, sienta como tú y te corresponda con la misma intensidad, porque otra persona que no sea altamente sensible jamás valorará tu capacidad de amar al detalle y se agobiará etc etc
Existe alguna web de Singles PAS? Sino hay que hacerla EH! ;-)


Paz dijo...

Besos para todos
Gracias Karina

Azahara F.Fuentes dijo...

Recientemente acabo descubrir el término PAS, con el que me siento muy identificada. Este artículo es duro, contundente, pero revelador. Gracias! me hizo reflexionar sobre mi última relación y ver otro enfoque.Este texto nos enseña a responsabilizarnos de nuestra realidad. Gracias por dedicar un tiempo a escribir esta información y compartirla solidariamente.