martes, 30 de julio de 2013

Altamente Sensible y el qué dirán

"Se olvidarán de lo que has dicho, se olvidarán de lo que has hecho, pero nunca se olvidarán de como los has hecho sentir".Maya Angelou


Muchas veces el miedo al "qué dirán" ya empieza en el cole. Tienes que salir a la pizarra para resolver un problema de mates, dominas este tipo de divisiones y no las encuentras demasiado complicadas, pero justo en  el momento en que estás frente a tus compañeros,  de repente no te acuerdas de nada, ni siquiera tu mente es capaz de entender el problema. Al mismo tiempo sientes  que todo el mundo te está mirando, que todo el mundo se da cuenta que tenías que haberte lavado el pelo y que hay una mancha en tus pantalones. O, peor todavía: todo el mundo se dará cuenta que estás demasiado gordo y se reirán de ti. De verdad, estás convencido de que estás haciendo el ridículo. Pero lo peor de todo esto, es que de repente no puedes pensar y a pesar de hacer un esfuerzo tremendo, no consigues recordar cómo se tienen que solucionar estas divisiones. Notas como te estás poniendo rojo como un tomate y empiezas a sudar. Más motivo para que se burlen de ti. Sí, sí, no te lo estás imaginando, ya se están riendo de ti. Uf, empiezas a marearte. ¿Y el profesor? Le echas una mirada desesperada y te dice algo alentador, pero aunque ves que  sus labios se mueven, no eres capaz de entender lo que te está diciendo. Si la tierra te pudiera tragar

Es un escenario quizás un tanto extremo y posiblemente te suena solamente en parte. No obstante, para muchos PAS, se trata de una experiencia real. Una sensación de  profunda inseguridad que en muchos casos no logras vencer durante el resto de tu vida, aunque gracias a un trabajo personal es posible que lo hayas superado; ¡ojalá! Aun así, para muchas personas altamente sensibles el tema de cuidar la imagen sigue siendo un tema importante, y les sigue importando mucho dar una impresión impecable para (¿?) caer bien a los demás. Presentaciones en público, hacer comentarios inteligentes durante reuniones, o en conversaciones de sobremesa, incluso el hecho de invitar a gente para comer o cenar en casa, para la mayoría de los PAS pueden tener un cierto aspecto de pesadilla.


El mito
  • No te van a encontrar menos (o más) simpático aunque estés convencido  de que no vas bien peinado, ni siquiera la mayoría de la gente verá esa manchita en tus pantalones. Si lo piensas un poco, tú mismo tendrás que reconocer que no encontrarás a alguien más o menos simpático porque no va “bien” peinado suponiendo que te llame la atención algún “defecto” en el pelo de esa persona;  ¿realmente romperás la amistad con alguien porque durante la comida ha tenido un pequeño accidente y se ha manchado?
  • Puedes estar bien tranquilo, es imposible que todo el mundo siempre te encuentre igual de maravilloso, simpático o interesante. No puedes gustar a todo el mundo; ¿a ti te gusta todo el mundo? Piensa en alguien que admiras o que encuentras muy divertido… También es más que seguro que conocerás a personas que no están de acuerdo contigo.


¿Por qué?
La mayoría de las personas altamente sensibles está muy enfocada en el mundo que le rodea. Demasiado. Sus antenas sensoriales hacen un escaneo continuo de su entorno. Ésto pasa sin que uno se dé que cuenta de ello. Los ojos no paran de ver, los oídos no paran de oír, y el olfato registra cada olorcillo y perfume… Al mismo tiempo, también sin que te des cuenta, se disparan los juicios: bonito o feo, agradable o molesto, bueno o malo. Y estos juicios influyen en cómo te sientes. Algo te puede producir alegría, pero también ponerte triste o darte miedo.

Lo importante de todo ésto es que, justamente porque estás enfocado en todo lo que está pasando en tu entorno, no estás “en casa”. No estás en contacto contigo mismo, con quien eres, con que necesitas o estás haciendo, sino que estás en tu entorno, y aquello que ves/oyes/hueles allí, va determinando cómo te sientes SIN que seas consciente de que tu estado emocional es el resultado de ello. Dicho de otra manera: dejas que tu bienestar dependa de lo que está pasando en tu entorno. La persona que vive predominantemente en el entorno, no está presente en su “Yo”. Cuanto más consciencia tomes de ésto, cuanto más estés “en tu casa”, en tu centro, menos te afectarán las (supuestas) opiniones que la gente tenga de ti.

En este contexto puede ser interesante reflexionar un poco sobre la metáfora de “la piel como límite entre tú mismo y el mundo exterior”. Las personas altamente sensibles suelen tener una piel “permeable”. En la mayoría de los casos no está nada claro el punto en que se encuentra tu límite, tu frontera y donde empieza la otra persona o el mundo exterior  y viceversa. A lo mejor ya sabes que muchos PAS tienen la piel muy sensible, algo que se traduce en problemas de piel. Y si digo “piel” también pienso en la “piel interior” como los pulmones (asma, por ejemplo) y el intestino (intestino sensible, colitis ulcerosa, Crohn). Alergias de todo tipo y la alta sensibilidad van de la mano.

Muchas personas altamente sensibles sufren de una mala auto-imagen, y muchas de ellas se consideran tímidas. Es probable que durante su infancia hayan recibido comentarios de tipo “no vales, no puedes” (hay que reconocer que antes no se sabía nada del rasgo de la alta sensibilidad ni del tipo de comportamiento que suele ser típico para ello. Existe la tendencia de comparar el mundo con uno mismo, o sea, cuando uno se encuentra con alguien que es más bien soñador y más callado, es fácil que la persona menos sensible le pegue una etiqueta de “tímido”, “inseguro” o “poco sociable”). Ahora que tienes claro que eres PAS, te aconsejo reconsiderar ese tipo de etiquetas (auto-juicios) para investigar en qué medida solamente se trata de un juicio recibido por parte de alguien que no entendía de la alta sensibilidad y ver si es verdad o creencia…


¿Qué puedes hacer?
  • Piensa en situaciones tipo “pizarra”. Intenta recordar cómo te sentiste. ¿Consigues darte cuenta que durante esos instantes estabas más enfocado en tu entorno en lugar de encontrarte en tu propio centro? Intenta también recordar qué pasó después. ¿Realmente has perdido amigos?
  • Intenta tomar consciencia de lo que pasa cuando te sientes inseguro. ¿Hacia dónde están dirigidas tus antenas? Intenta volver hacia ti mismo, centrarte, por ejemplo a través de unas respiraciones profundas.
  • Investiga sobre los juicios (creencias) que tienes de ti mismo. ¿Cuáles son? ¿Hasta qué punto son verdad? ¿Hasta qué punto se trata de etiquetas/comentarios recibidos de otras personas (padres, profesores, hermanos, amigos) que has llegado a creerte? Alguien que es más tranquilo y más solitario que la mayoría de gente no es automáticamente “tímido”,  es simplemente más tranquilo o más solitario que la mayoría de la gente.
  • A lo mejor te cuesta creerlo a la primera, pero te garantizo que (casi) nadie realmente está interesado en tus resultados o tus logros. Aquí también podrías invertir los papeles para preguntarte hasta qué punto realmente te interesan los resultados de Fulano X.  (A no ser que te fijes en los malos resultados de otras personas para sentirte mejor, pero ésto es otro tema).
  • Y para aquellos que trabajan con afirmaciones, ésta, de Wayne Dyer, es una que os pueda interesar:


Soy una persona valiosa. Siempre. No porque alguien lo haya dicho,
no en función del sueldo que recibo, sino porque decido aceptarlo

y creerlo sin que me haga falta algún motivo específico”.




Os recuerdo este Youtube, "Validation", que tiene que ver todo con el tema:









10 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola a todos,

Me siento tremendamente identificado con éste artículo. Desde que estoy en mi búsqueda interior he notado, muchas veces, como el entorno tiene un "poderoso" efecto en mi estado de animo. Muchas veces he sentido que mi "bienestar" dependiera, exclusivamente, de que las cosas vayan bien en mi mundo exterior, que la gente que me rodea no me moleste o me trate bien, en dejar una "buena imagen", procurando con ello causar una buena impresión. Veo y siento como actúa éste "mecanismo" en mi, y hasta ahora, no había tomado consciencia plenamente de ello.

Sinceramente reconozco que me cuesta mucho estar "centrado", en contacto pleno conmigo y, a la vez, funcionar en el mundo exterior (relacionarme, trabajar, resolver problemas, etc.).

Estar en mi cuerpo, "habitar mi cuerpo", sentirlo momento a momento, me ha ayudado a recuperar un poco el centro pero, admito que los sucesos del mundo exterior siguen afectándome, por supuesto, menos que antes.

Muchas veces he pensado y reflexionado sobre la frase "estar en el mundo pero no ser de el", ya que resuena en mi interior. Mi altísima sensibilidad junto con el mal habito, o condicionamiento, de dirigir mi atención "exclusivamente" a lo externo, confiere al mundo exterior de una importancia y poder extraordinarios, restándome poder interior y soberanía.

Muchas gracias por compartir ésta información.

Saludos,

Mariano

Lídia dijo...

Muy bueno el articulo. Me siento plenamente identificada, desde ir x la calle pensando ai tengo buena imqgen hastq cuando estoy trabajando donde me condiciona mucho ya que soy soprano y el.ke dirán llega a paralizarme...Muchas gracias x los.consejos! Feliz verano.

Michelle Rubio dijo...

Me pasa igual Mariano! Siempre tan preocupada por dar la
Imagen impecable y permitiéndome ser permeable a los comentarios, gestos y opiniones de los demás. Una gran amiga terapeuta me recomendó para lograr más estar en el ahora y no restar paz ni quietud a nuestra mente; el apreciar y observar detalles tan simples como: concentrar mi antencion en todo, es decir, en mi respiración (contar mis respiros) árboles (contarlos) enfocarme en encontrar el auto más lindo de mi trayecto o el perro más simpático; etc. Esto como técnica para permanecer en el ahora y en contacto solo conmigo. Jajaja es complicado poderlo aplicar siempre teniendo 31 años haciendo lo contrario, pero cuando lo procuro y lo hago logro mantenerme conmigo y con toda la desconexión hacia otras influencias o pensamientos del mundo exterior! Saludos !
Michelle

Anónimo dijo...

Gracias por este articulo. Al leerlo me vi reflejada , también a mi hija que tiene 14 años y me describe como en ciertos momentos se siente intimidada por lo cree que piensan los demás.

Anónimo dijo...

Tb m identifico. A veces pienso q es una virtud. Pero ahora creo q solo m trae problemas esta forma d ser. Vivo todo con tanta intensidad... los problemas d otros ... felicidad.... q cyando m hacen dano incluso sin darse cuenta m duele tanto... y m siento fatal..perdida.

Anónimo dijo...

Estoy tan perdido. Creo q m esta afectando en mi vida con mi pareja.tenemos ciertos problemas q a el le parecen tonterías y m dice borron y cuenta nueva. Yo no puedo hacer eso. Necesito saber q opina el ...m siento mala oersona.incomprendida.frustada. muy perdida... sin sentido mi vida.

capillacastillo dijo...

Hola, en primer lugar quiero felicitar a las personas que hicieron posible este blog! Al escribir estas lineas es la primera vez que me siento participe de algo que es enteramente mío. Al fin podré expresar lo que pienso tal cual sin tener que acomodar las palabras para poder hacer un comentario al publico! hace poco vi un documental en NatGeo donde escuche por primera vez el termino P. A. S. ..y heme aquí!... Tuve una infancia difícil ya que crecí en "barrio bravo" así que tenia que adaptarme y que nadie se diera cuenta de otra forma me hubiesen discriminado eso era casi un echo! Ahora recuerdo y analizo que fue lo que hice, lo que hice fue utilizar esta sensibilidad social para saber que hacer y agradar, cuando, como, en que vocabulario, con que lenguaje corporal...mas tarde supere ese miedo y aprendí que podía incluso controlar el entorno y era real! muchas veces me convertí en "el alma de la fiesta" podía hacer reír y llorar a la gente y al mismo tiempo sentir un gran vacío dentro de mi... Creo que tales características se han extrapolado en otros aspectos de mi vida profesional, afectiva, económica etc. Actualmente me dedico a la ingenieria e investigación y cada vez son menos frecuentes estas mareas emocionales aunque aun hay mucho por hacer. Ahora tengo claro el camino que debo seguir y que todo va a estar bien. Me siento muy feliz de ser como soy. Es duro el camino pero hay que tener confianza y recordar: No pasa nada! Basta con enfrentar (o simplemente ignorar) el miedo para que se desvanezca. Pienso que si lográramos enfocar toda esta sensibilidad en nosotros mismos simplemente seriamos las personas mas felices del mundo! pero entonces no estaríamos aquí en la tierra por que seriamos como un Angel! Y quizá nuestro propósito sea el amarnos lo suficiente para poder brindarnos hacia los demás....

Anónimo dijo...

hola:
La verdad es que hace poco asisti a una terapia con un psicologo y el me dijo que era una persona altamente sensible PAS, eso creo que siempre lo supe interiormente pero estuve buscando artículos y me tope con este blog le justo lo que mi psicólogo me dijo tenia que aceptarme como soy no tengo una enfermedad rara así es como soy ... no sabia que era un don me gusta mucho saber que hay muchas personas como yo, pensé que yo era la única y la verdad me siento rara extraña en este mundo A partir de ahora es un camino muy duro y muy difícil del auto conocimiento y de la auto aceptación ...pienso que debería haber un chat o una pagina donde podamos hablar de nuestras experiencias o de la forma como nos sentimos o como somos como ayudarnos intercambiar correos o hacer un grupo donde intercambiar libros, links etc
Muchísimas gracias por el aporte que brinda este blog

Karina Zegers de Beijl dijo...

Hola,
Existe un "chat" en facebook. te puedes apuntar al grupo "La persona altamente sensible". Es un grupo cerrado, en el sentido que solo los miembros verán lo que se publica. Un abrazo, Karina

Anónimo dijo...

Siempre después de la tormenta sale el sol. Ese es mi lema cuando estoy en una tormenta. Sos PAS y eso es todo! No debes sentirte mal por ello. Trabajalo y amigate con esto y veras como la vida tiene más rosa que gris. Te deseo suerte!