lunes, 10 de marzo de 2014

HSP, enamorarse y la dependencia emocional


Ha empezado el bonito mes de Marzo, el mes en el que –por lo menos en el hemisferio norte- se nota por todos los lados que la primavera está a punto de empezar. El aire parece más vivo, los rayos del sol cada día son más cálidos y más intensos y mires donde mires, parece haber más ligereza en las emociones y en las relaciones personales. El sol ha vencido a los días oscuros del invierno, y se nota. 
Es también el mes en que mucha gente se enamora. Enamorarse tiene algo de querer expandirte, de hacerte más grande y de incorporar a otro ser humano a tu campo energético. La naturaleza se expande, las personas también. El sol, el aumento de las horas de luz y la temperatura, nos invitan a expandir. Si cierras un momento los ojos y consigues sentir esa emoción de estar enamorado, notarás esa sensación de expansión, ¿no es cierto? 
Es maravilloso, estar enamorado, creo que todos estamos de acuerdo. Pero si eres PAS, ese enamoramiento puede ser un camino lleno de trampas. La mayoría de esas trampas están relacionadas con, precisamente, esa sensación de expansión.
Al expandirte, al hacerte más grande, tus antenas emocionales (la metáfora de las flechas de Cupido me parece ¡absolutamente genial!) salen afuera y se centrarán en el objeto de tu amor. Como PAS, es probable que te fijes mucho más en él o ella que en ti mismo, en tus propias necesidades, y harás lo que puedas para agradar a esa otra persona. Cuando mi amorcito está feliz, yo también lo estoy. Das de tu tiempo, de tu energía, de tu corazón (a veces también de tu bolsillo) y no paras de dar mientras que posiblemente te olvidas a ti mismo en el proceso.   
Así puede pasar que pases un tiempo felizmente enamorado, nutriéndote del gozo y del bienestar de tu pareja. Es la imagen de esa persona feliz y contenta que te da la sensación de que los dos tenéis algo muy especial. Cada vez estás más pendiente de él o de ella… le miras y le observas para ver si está bien o si a lo mejor necesita algo. Y cuando notas alguna carencia, en seguida vuelas para aportarle lo que, según tu, necesita. Te gusta mimarle, ¿verdad? Y si te hace saber mediante un beso, una sonrisa, una caricia o una palabra que te agradece el gesto, más feliz te sientes. Te demuestra que te quiere. 
Con el tiempo la nueva relación se convierte más rutinaria; el lógico resultado del hecho de que os vais conociendo mejor. Mientras que tú, como PAS, sigues sacrificándote por tu amor para hacerle ver que estás por él o por ella, tu amorcito a lo mejor se va asentando en la comodidad y cada vez recibirás menos gestos amorosos. Quizás te esforzarás más y más, porque  estos gestos son muy importantes para ti. 
¿Te acuerdas de los saboteadores? Pues, los saboteadores adoran las dudas. Pensamientos de tipo: “Antes me daba un beso cuando le traía el café, hoy no me lo ha dado. Igual no me quiere ya”, “Se ha ido sin despedirse, ¿estará mosqueado conmigo?” son claros síntomas de que la duda, la inseguridad se ha instalado en tu corazón. Y así puede pasar que, poco a poco y sin que te des cuenta, llegues a crear una dependencia emocional... 
La dependencia emocional es el resultado de permitir que tu felicidad dependa del bienestar de tu pareja. Igual no te gusta escuchar esto, pero mientras busques la felicidad fuera de ti, como por ejemplo en los gestos de las otras personas, nunca la vas a conseguir.  Y no solo esto, te vas a agotar y te vas a estresar. ¿Y tu pareja? Pues, a lo mejor no me crees, pero es más que probable que se canse de ti y de tu continua atención. Se agobiará y se alejará, y te quedarás sin pareja y con un enorme dolor, un enorme vacío, un abismo en tu corazón. 
Lo sé, porque he estado allí. No una vez, sino varias veces. No lo entendía ya que, según mi idea, hacía lo que tocaba hacer en una relación: sacrificarme por el otro. Mientras tanto me he dado cuenta que no es así. Mientras tanto he aprendido que la mejor manera de perder un amor, es anularte a ti mismo sacrificando tus intereses, tus amigos y tus valores. Solamente si no renuncias a quien eres puedes amar desde la libertad. Cuando te amoldas a las (imaginadas) necesidades de la otra persona, sacrificas tu ser y vas regalando tu identidad. Si regalas lo que tú eres a otra persona, es lógico que te hagas dependiente. Y, ojo, no digo que no sea bueno compartir, que no sea bueno mimar a tu amor. Digo que si lo haces, que lo hagas porque te da la gana y no porque necesitas agradar a cambio de gestos que vayan afirmando el amor que tu pareja sienta por ti.

¿Cómo puedes saber que has caído en la trampa de la dependencia?  
  • Tus familiares y amigos empiezan a quejarse que nunca tienes tiempo para ellos. 
  • Antes hacías cosas para ti, tenías tus hobbies; ahora solamente compartes los hobbies de tu pareja. 
  • Empiezas a notar ansiedad y pensamientos de tipo: “Ya no me quiere” o “¿Habré hecho algo que no le ha gustado?” 
  • Notarás cada vez más cosas en el comportamiento ajeno que en el fondo no te gusta, pero no te atreves comentarlo por miedo de generar un conflicto que puede resultar en que se acabe la relación (tu gran miedo). 
  • Buscas excusas todo el tiempo para explicar tu “entrega” y para minimizar los “defectos” de la otra persona.

¿Qué puedes hacer para superar la dependencia emocional? 
  • Reconocer tus excusas por lo que son y admitir que has caído en la trampa de la dependencia. 
  • Trabajar la autoestima. Lo puedes hacer solo (hay mucha información en libros) o con un coach o terapeuta. 
  • Retomar las amistades y los hobbies de antes. 
  • Aprende a estar solo/a.  
  • No eres víctima. Toma la decisión consciente de que tu eres el dueño de tu vida. Puedes elegir de afrontarla de manera positiva y pro-activa.
Recuerda: En una buena relación existe un equilibrio sano entre dar y recibir. Para conseguir esto es de máxima importancia que cada uno mantenga su propia identidad y que no sacrifique amigos, familiares, hobbies... Compartir, sí, ¡y mucho!, pero no sacrificarte, dando todo que eres, todo que tienes. Dar y compartir desde el verdadero amor, desde la libertad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por este artículo. La verdad es que eso de sacrificarse por tu pareja y dejar de lado todo para entregarte a esa persona es debastador, recibas gestos de gratitud o no, porque al final vives para esa persona, no para ti.

Anónimo dijo...

Jesus, acost_jesus@hotmail.com,
Gracias Karina por fin pude entender la Dependencia, no la habia podido observar tan clara, aunque sabia que yo estaba sufriendo por ello, no entendia que actos la identificaban. Ahora entiendo que cuando las personas me sonrrien y me siento bien, es dependencia ya que esta dependiendo mi felicidad de sus gestos y no porque yo vida feliz, ya entiendo muchas cosas, cuando me afanaba por hacer feliz, cuando le digo a ella: si tu eres feliz yo soy feliz, cuando dejo mi vida y felicidad por tantas cosas y no por lo que me importa a mi. Cuando no soy feliz pensando en muchas preocupaciones y no me detengo hasta verlas resueltas, pero que no son de mi vida sino de las vidas de los demas, RAYOS! soy codependiente y hasta hoy puede verlo y es como si todos mis actos de dependencia aparecieran ante mi y los pudiera ver clara mente mis ojos por fin estan abiertos.... Gracias Dios por permitirmelo y Gracias Karina, estoy viendo muy claramente ahora.

Anónimo dijo...

Hola Karina, antes de todo muchísimas gracias por expandir tu conocimiento hacia nuestro conocimiento y por tu generosidad y cuidado al hacerlo.
Tengo una cuestión es la que espero puedas ayudarme. Actualmente he conocido a un chico con rasgos claramente PAS. Yo también lo soy y tenemos una gran conexión en el sentido emocional. ambos no hemos tenido suerte en las relaciones y al habernos encontrado todo parece demasiado fácil y fluido. El problema es que el aun no sabe que lo es,no sabe que es Pas, ni yo tampoco quiero imponerle dicha etiqueta. me explico: yo reconozco en la práctica de su día a día, en sus actos y pensamientos una persona altamente sensible, pero el no está familiarizado con estos términos y quiero ayudarle en su autoconocimiento. Me pregunto como hacer, pues creo que lo más sensato es que abra su mente hacia este blog, se vaya identificando y podamos comentar cosas juntos, pero no se si va a ser demasiado impactante y debería ser más sutil. Le noto estancado y con falta de una ayuda que creo que puedo y le quiero brindar. Gracias por tu trabajo, es maravilloso, y me gustaría adquirir tu libro para seguir mi propio camino de crecimiento personal.