lunes, 5 de mayo de 2014

Altamente Sensible y tener una vida equilibrada

Aquí, en Mallorca, estamos al principio de una nueva temporada turística; es durante los meses de verano que muchísima gente de aquí encuentra un trabajo. Trabajar en el turismo suele ser duro; conozco bastantes casos de personas que trabajan los siete días de la semana y a diez horas el día (a veces incluso más). Un ritmo laboral de este tipo está lejos, muy lejos, de lo que yo llamaría una vida equilibrada del tipo que a las personas altamente sensibles les convenga. 

Podemos decir que en la vida tenemos tres actividades principales: trabajo, ocio (familia y hobbys) y dormir. Si el día y su noche tienen 24 horas, el equilibrio perfecto sería de 8 horas para el trabajo, 8 horas para el ocio/familia y 8 horas para dormir. Ya veo vuestra sonrisa, porque sabemos que la realidad casi nunca se pinta así. Aparte de que en muchos países el horario laboral, aunque oficialmente es de 8 horas, ocupa mucho más horas entre el ir e venir, el horario partido, el trabajo que hemos llevado a casa, etcétera, hoy día tenemos el estrés añadido de La Crisis que hace que tenemos que trabajar más – el empleado porque su jefe se lo exige y porque no quiere acabar en la calle, y el dueño de una empresa o el autónomo porque tiene que luchar para mantenerse en el mercado y para pagar la cuota de "autónomos". Lo que esto significa es que tenemos sacrificar horas de ocio/familia y, en muchos casos también horas de dormir. Y si somos PAS y tenemos que vivir así, sacrificamos justamente aquello que es lo más importante, aquello que debe ser sagrado.

Sabemos desde el ámbito deportivo que entrenarse demasiado es contraproducente. Un atleta que no hace nada más que entrenarse no llega a mejores resultados, es más, se hace daño. Muchas personas trabajan tanto y con tal intensidad que la salud les presenta factura en forma de ataques de ansiedad, depresión, dolores de cabeza, hipertensión o problemas intestinales. Y si esto les pasa a todo el mundo, los PAS somos los primeros en pagar este precio.

En cuanto rompemos este equilibrio vital de 8 horas para cada actividad principal, agotamos tanto el cuerpo como la mente. En lugar de ser más creativos y tener la suficiente energía para realizar nuevas ideas, lo que pasa es que nos vemos cada vez con menos fuerzas y con más nervios, e incapaz de pensar en soluciones positivas para hacer frente a los desafíos de todos los días.

¿Qué podemos hacer?
Si me permitís, os quiero dar cinco consejos. Si ya tenéis un buen sistema para vigilar vuestro equilibrio, no cambiéis. Cada uno es diferente, y también en "los sistemas" tenemos que encontrar nuestro equilibrio personal. Estos consejos por lo tanto no pretenden ser más que una orientación.
  • Considera tus horas de trabajo en término de horas efectivas de trabajo, opuesto a las horas que "pasas en el trabajo." Sé consciente de tus actividades, y te sorprenderás cuando te des cuenta como en realidad distribuyes – o pierdes- tu tiempo. Famosas trampas son mandar muchos correos electrónicos, pasar mucho tiempo utilizando el móvil o el tablet para contestar mensajes que no exigen contestación, chats y Facebook o Twitter. Apunta el tiempo que dedicas a este tipo de actividades. El tiempo innecesario que dedicas a esto, es tiempo que te quitas del tiempo productivo en el trabajo, de pasar tiempo valioso en casa o practicando algún hobby o de tus sagrados horas de sueño.

  • ¿Cuáles son tus prioridades? Haz una lista empezando con la tarea más importante, acabando con la de menos importancia. Igual ves la posibilidad de borrar las últimas. ¿Hay algo que puedes delegar? Mientras te mantienes en la postura de que todo es una emergencia y que tu eres el único que puede resolverla, estarás todo el tiempo apagando fuegos en lugar de realizar cosas concretas. Concéntrate en lo que es absolutamente necesario, y una vez completada una tarea, puedes empezar con la segunda más importante – y así sucesivamente. En este sentido tengo que nombrar dos trampas PAS: el control y la perfección. Puede ser una buena idea la de preguntarte (o preguntarlo a personas de confianza) hasta que punto tienes la tendencia de querer controlar o de buscar la (inexistente) perfección

  • Haz tu plan. Muchos no tienen un plan, y muchos que sí lo tienen, lo guardan en un cajón y nunca lo vuelven a mirar para ver hasta donde han progresado. Un plan te permite medir tu progreso y ver si estas en camino de alcanzar tus metas deseadas. Sin plan con objetivos en el tiempo es más que probable que acabarás abrumado y agotado.

  • Si puedes, dedica menos horas al trabajo. Pregúntate ¿qué haría si me veía obligado a trabajar menos horas y siendo más eficaz con el tiempo disponible? Muchos se ven obligados de hacer justamente esto una vez que, por un exceso de estrés prolongado, sufren problemas de salud como ansiedad, depresión o burnout, o, también, cuando su pareja les haya dejado para siempre. Creando esta necesidad antes de que pase algo dramático, te obligas de actuar de una manera más enfocada, eficaz y productiva. Y responsable.

  • Busca maneras de maximizar los cuatro pilares de la salud: nutrición, ejercicio, sueño y relajación. Evita demasiado cafeína, y procura no entrar en el espiral negativo de cafeína durante el día, y alcohol y calmantes (en todas sus formas) por la noche. Aprende técnicas de relajación, inclusive las de la meditación visual o guiada. Escucha música, aprende a tocar un instrumento o búscate un hobby como, por ejemplo, la pintura, el dibujo, la escritura o la fotografía. Y no olvidemos el ejercicio. Ejercicio repetitivo es ideal para quitarte el estrés, pero muchos PAS prefieren yoga y tai-chi para mantenerse en forma. Y para terminar – nada, pero nada es tan efectivo como dormir bien y suficiente. 
Espero que esto os sirva de algo, por lo menos para tomar conciencia de la importancia de cuidaros y de coger ese espacio imprescindible para quitar el exceso de estrés y cargar las pilas. Es importante tener en cuenta que, como PAS, te saturas antes que una persona con una sensibilidad mediana. El hecho de que continuamente estamos recibiendo una gran cantidad de estímulos sensoriales, hace que nuestra "esponja" se llena antes y que, por lo tanto, tenemos una mayor necesidad de desconectar para cargar pilas. 
 
Para aquellos que penséis que no podéis pintar, os dejo este vídeo encantador para que os deis cuenta que todo el mundo puede pintar y que se trata en primer lugar del proceso de trabajar con formas, colores y materiales, y no de que todos acabéis siendo famosos. El vídeo habla de pintura, pero evidentemente también vale para tocar un instrumento, escribir un relato, sacar fotos... 

8 comentarios:

Miquel Perez dijo...

Gracias Karina, parecen como muchos retos. Si me lo propongo como una especie de juego o apuesta conmigo mismo, parece más factible lograr avances.
Miquel Chaplin

camila briceño dijo...

Muchas gracias Karina, justamente hace unos días sentí que había colapsado con este sistema de vida que a veces me veo obligada a llevar, tantas horas cumpliendo con actividades, y ahora lo unico que deseo, es poder mirar un atardecer. Saludos!

Karina Zegers de Beijl dijo...

Gracias, Miquel! Tampoco hace falta hacerlo todo a la vez... Ya sabes, una de las tendencias PAS es la de poner el listón demasiado alto.
Un abrazo,
Karina.

Karina Zegers de Beijl dijo...

Hola Carmen, mirar los atardeceres es (casi) obligación para los PAS. Espero que lo consigues como te lo mereces.
Un abrazo,
Karina

Sergio Alonso Rodríguez dijo...

Muchísimas gracias Karina, soy PAS y me ha venido estupendamente encontrar las fuentes de información que nos brindas. Pero algún consejo para los PAS que no tienen trabajo? algún matiz en la planificación? A veces uno termina exhausto de buscar trabajo con nefastos resultados.

Saludos

Karina Zegers de Beijl dijo...

Hola Sergio, Gracias por tu mensaje. Siento mucho el hecho que estés sin trabajo. La verdad no sabría qué decirte, qué aconsejarte. Es muy fácil decir cosas como, no perder la esperanza y no tirar la toalla; sería casi cruel. Entiendo tu agobio, tu agotamiento. La lucha por trabajo pesa a todos, y más a los PAS. Lo único que se me ocurre decir es ánimo, mucho ánimo... Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hoy he llegado a esta página del blog a través de la publicación en Facebook. Espero que Sergio Alonso Rodríguez encontrara trabajo (ya que veo que el comentario es antíguo). Yo, en la actualidad, me encuentro en su situación y le entiendo perfectamente... Buscar trabajo hoy en día es un trabajo en sí mismo, ocupa muchas horas de cada uno de mis días (ya hace un año y medio que me encuentro sin empleo).

He pasado muchos años atrás dedicando más de 12 horas diarias a trabajar (8 de trabajo y el resto entre jornada partida y trasporte...) y de ese extremo, paso a éste de no tener trabajo, cómo es la vida! ;)

Sólo espero, como bien dices, Karina, encontrar un empleo que me permita mantener ese equilibrio, que me permita desarrollarme tanto en el plano laboral como fuera de él (es lo idílico, aunque algo difícil en estos tiempos que corren).

Un abrazo a tod@s
Marta

Janine dijo...

Es la primera vez que leo esto y apenas me doy cuenta que soy un PAS... No sabia que existía eso... Pienso poner en práctica todo lo aquí dicho y espero progresar pronto gracias karina