martes, 29 de septiembre de 2015

Niños Altamente Sensibles

Muchos de los correos que recibo contienen preguntas sobre niños: cómo educarlos, qué consejos puedo dar, si hay que forzarlos a hacer cosas que no les gustan, cómo saber si un niño es PAS o si, a lo mejor, tienen otro problema, cómo hablar y qué decir a los profesores, etcétera, etcétera.
Son muchas preguntas y son importantes. Lo primero que siempre digo es que, si tu hijo es PAS, por lo menos uno de los padres también lo es. Como sabéis, se trata de un rasgo genético que vamos pasando a los hijos. Ojo, heredar el rasgo no es automático; puedes ser PAS y tener hijos que no lo son. Muchas veces la madre o el padre que me escribe se asusta y niega la posibilidad; sin embargo, una vez que ha investigado el rasgo se da cuenta que sí, también él o ella es una persona altamente sensible.
El descubrimiento de la madre o el padre de que también él o ella es PAS hace que empiece mirar al niño con otros ojos y a través de los filtros de los propios recuerdos. La persona recuerda cómo ha sido educada y tratada por sus padres, sus profesores y los compañeros de clase.  La pregunta de cómo educar a su hijo PAS de repente cobra otro color, el color de la propias vivencias.
El mundo cambia muy rápido; los cambios que se han producido en el tiempo de una generación son enormes. Los retos a los que se tienen que enfrentar los padres de hoy no son los mismos que los de hace 25 años. Más tecnología, más estrés en general, más presión por llegar a fin de mes, menos trabajo, más competitividad y más materialismo e indiferencia. Pero también más conciencia.
Hace años escribí un artículo para las mamás PAS y sus bebés en el cual puedes leer cómo cuidarte y como cuidar a tu niño recién nacido. Falta hablaros de los niños ya un poco más mayores.

¿Qué es lo más importante?
Si eres PAS, es posible que en tu infancia te hayan dicho cosas como: ¡Tonterías! ¡Hay que ser más fuerte! ¡No llores, no es para tanto! ¡Es divertido, tienes que ir! ¡No pongas esa cara, a todos los niños les encanta! ¡No duele, no te quejes! y más cosas, más juicios por el estilo. ¿Te suena? Si te suena, a lo mejor también recuerdas cómo te sentías: francamente mal, como un mentiroso, como no dando la talla, un bicho raro y, sobre todo, no visto, no reconocido y no querido. La gran mayoría de los niños no dice que algo le duele si no le duele, no dice que no puede si no puede, no dice que le da miedo si realmente no le asusta, no llora porque le da la gana. La gran mayoría de los niños pequeños (y no tan pequeños) busca la aprobación de sus papás y no sabe mentir o manipular. Si tu hijo es PAS, lo más importante es escucharle y hacerle caso. Lo más importante es darte cuenta de que ya de por sí le cuesta mantenerse en este mundo lleno de ruidos, gente, luces, olores desagradables... este mundo que es tan, tan ajeno a la tripa segura en que se ha formado.
¿Qué puedes decir? Por supuesto hacer ver que comprendes su queja: Entiendo tu pena, tu dolor, tu queja, tu miedo, no es fácil, lo sé. Y luego preguntarle qué es lo que necesita: ¿Cómo puedo ayudarte? Ayudarle a comprender y, si cabe, aguantar un poco más: Sabes, entiendo que te cuesta ya que aquí hay mucha gente y mucho ruido, pero tenemos que quedarnos un poco más ya que mamá tiene que... En cuanto podamos, nos vamos. ¿Quieres que te lea  tu libro? ¿Que te cuente algo? Podemos jugar a...
creativo, pero sobre todo, nunca ningunees. Esto es, creo yo, lo más importante de todo en el momento de cuidar y de educar a tu hijo PAS. Nunca, si puedes remediarlo, le hagas llegar el mensaje de que no es querido, que no es valorado, que no es válido y que no da la talla, ya que queremos evitar a toda costa que se sienta inferior a otros niños y que desarrolle una baja autoestima. Y no es mentira lo que le dices, ya que tu hijo no es inferior; lo que es, es diferente a la gran mayoría de sus compañeros.

Ser diferente
Intenta explicarle que su manera de vivir, de experimentar y de sentir el mundo es distinta a la manera en que la gran mayoría de niños y adultos lo hacen. No es un problema ser diferente, al contrario, pero no siempre es fácil. Por ejemplo, tu niño tendrá la gran necesidad de ayudar a sus compañeros y a los profes. Es una de las características positivas de ser PAS. Explícale que no todos los niños sienten esa necesidad, que ellos tienen otras cualidades.
Enséñale a expresar sus emociones, enséñale a hablar,  a exteriorizar y a comunicar. Lo sé, atender a tu hijo, dedicarle ese tiempo que necesita para verse querido y valorado, no es fácil si trabajas desde la mañana hasta tarde, si tienes muchas obligaciones que te pesan, pero si te importa que tu hijo se sienta bien, conviene buscar ese tiempo extra.
Un gran peligro de nuestro tiempo son todos esos aparatos (móviles, tablets, pc's) que roban el tiempo para realmente estar con otra gente, nosotros con nuestros hijos y ellos con sus hermanos, amigos y con nosotros. Una tablet no es un canguro. Un adulto puede darse cuenta de que los contactos virtuales no son reales, pero existen estudios que demuestran que hay muchos niños que viven el mundo virtual como una realidad mientras la realidad para ellos es algo ficticio. Las implicaciones de este error son enormes, está claro. Entiéndeme bien: no estoy en contra, pero sí veo los peligros y los riesgos de darle al niño su "pantalla" para que se entretenga.

¿Qué le hace falta?
Aparte de la interacción cálida y humana, el aprecio y la valoración, le puedes dar mucho más. Dale ritmos fijos que le puedan servir de estructura. Una estructura tranquiliza y evita un estrés innecesario. Levantarse y acostarse a una hora determinada, comer a una hora determinada, tiempo determinado para hacer los deberes, para el juego, etcétera, es un una buena idea. Como l@s PAS se estresan muy rápido y con gran facilidad (y niños en la edad escolar más aún que los adultos) procura quitar estresores innecesarios donde puedas: pienso en los cambios sin aviso (suficiente) previo, fiestas y obligaciones sociales que se pueden evitar, la carga de clases extra-escolares ruidosas y bulliciosas, llevarlo contigo a comprar, tener la tele/radio encendidos todo el tiempo, cargarle con tus problemas, darle demasiada responsabilidad...
Pero también hace falta entender que necesita calma y tranquilidad, que necesita el contacto con la naturaleza, con el arte como, por ejemplo, la música, la pintura, la lectura... Necesita poder descubrir el mundo para sentir asombro. (Puedes, por ejemplo, dejarle cuidar una plantita que será "suya" y hacerle consciente de su crecimiento y desarrollo).
El niño PAS necesita protección en sentido positivo, necesita saber que estás allí, pero es importante que aprenda a confiar en sus propias capacidades y talentos. O sea, en lugar de decirle cosas como, ¡puedes hacerlo mucho mejor! dile que la cosa está bien hecha y que estás orgulloso de sus logros. Para una persona altamente sensible es importante saber que puede ser quien es y como es, y que está bien. No le convienen los juicios personales ni ajenos, le conviene aprender que la diversidad en todos los ámbitos, en lugar de separar, complementa...
Tener amiguitos es importante para todos los niños y también lo es para un niño PAS. Posiblemente tendrá su amiguito "secreto" con quien habla en la soledad de su cuarto, y esto está bien. Le bastarán uno o dos amiguitos del cole; los niños PAS no suelen buscar grupos grandes (a veces ni el deporte en equipo) porque les satura, les satura tener que absorber mucha información a la vez, y mucha gente implica mucha información (también a nivel emocional).
Obsérvale y vigila sus estados emocionales; un niño PAS vive en, y desde la emoción. Todos los niños son especiales, un niño PAS es tan especial como diferente. Ser diferente exige un trato diferente.

Resumiendo
  • Si tu hijo es altamente sensible, el padre o la madre (o ambos) también lo es. Utiliza tus propios recuerdos para valorar la mejor manera de ayudar a tu hijo a sentirse apreciado y querido. Ten en cuenta que el tema de la baja auto-estima y ser PAS tienen mucho que ver el uno con el otro.
  • Tu hijo PAS es un ser especial como todos los niños, pero su mundo interior, su manera de percibir el mundo y su sensibilidad sensorial son diferentes y necesitan ser comprendidos y valorados. Su verdad puede no ser la tuya, pero es la suya y por tanto hay que tenerla en cuenta.
  • Le conviene una estructura clara con ritmos determinados, el menor tiempo posible en ordenadores, tablets y móviles.
  • Le beneficia un mínimo de estrés, tiempo para desconectar, mucha calma y tranquilidad.
  • Para regular su emocionalidad le iría bien el contacto con la naturaleza, con las artes, con algún deporte no (demasiado) competitivo y con una mascota (pero tiene que estar dispuesto de asumir -una parte- de la responsabilidad).
  • Atención de cara a sorpresas y cambios repentinos. Mucha información repentina le provocará bloqueos y fuertes sustos por un exceso de información.
  • Es importante que el niño PAS pueda descubrir los muchos (pequeños) milagros de la naturaleza y que aprenda a asombrarse. Le podrías dar una plantita para cuidar, le podrías enseñar el trabajo de las abejas, de las hormigas o de los pajaritos y como hacen sus nidos. Enséñale que todo es un milagro.
  • Enseñarle que la diversidad enriquece y que las diferencias se complementan. No podemos ser todos iguales: hay gente y pueblos de todo tipo y todos podemos aprender de todos. Esto es el principio del respeto. El respeto es un valor muy importante, y una de las características de la alta sensibilidad es la de dar importancia a los valores.

Si tu hijo es PAS tienes un niño diferente.  Te exigirá quizás más tiempo, más atención y más constancia que un niño con una sensibilidad normal.  Lo sé, no es nada fácil y muchas veces no tendrás la paciencia ni la energía para darle aquello que te pide. No te fustigues, eres humano y posiblemente también PAS. Sé que harás lo que puedas. Lo más importante es conocer las necesidades y las características de las personas con elevada sensibilidad. El hecho de que seas consciente de esto ya hará que tu manera de ver al niño sea diferente. ¡Disfruta de todo que te aporta!

4 comentarios:

caro dijo...

Gracias por toda esta información, se a pase a mi nuera x mis nietos, yo acabo de descubrir, a os 60 años que soy PAS, es hermoso xq ya no soy la" loca qe todo lo toma a la tremenda..." y de glpe me vinieron todas las respuestas a la preguntas que me hice durante casi, toda mi vida.

Mil gracias y Dios te bendiga

Ana dijo...

Hola. Tengo un hijo claramente hipersensible y todos los que lo tratamos mucho lo sabemos desde que es casi un bebé, incluida su seño de la guardería y después la de su etapa en educación infantil, que lo detectaron muy pronto y lo supieron tratar fenomenal.

Sus padres, sin embargo, vamos aprendiendo poco a poco e intentamos llevarlo (y disfrutarlo) lo mejor que podemos. Es muy complicado compatibilizar el carácter de un niño hipersensible con una educación en la que sus derechos y sus deberes estén al mismo nivel, al igual que los del resto de su familia.

En realidad solo quería comentar que el artículo refleja bien lo que una persona de estas características puede sufrir o sentir, pero no estoy de acuerdo en las soluciones que usted propone. Está claro que hay que tratarles de una manera especial y con más cariño y más cuidado que a cualquiera, pero también tienen que ir concienciándose del mundo en el que viven y del entorno que no tiene más remedio que compartir con los demás, con su familia, con sus amigos, con un futuro círculo laboral...

El caso es que el niño se convertirá en adulto y, poco a poco, tendrá que aprender a gestionar su estrés y a no perder los papeles por salir a cenar una noche a la calle. Los demás tendremos que adaptarnos a su carácter, pero él también tendrá que adaptarse a las circunstancias para no ser un desgraciado el resto de su vida.

En fin, que muchas gracias por la información y por poner por escrito cosas que mucha gente no sabe interpretar como lo que es, sino que creen que se trata de meros caprichos o de rarezas del niño... Me consuela saber que no todo el mundo le mira como a un bicho raro, sino como a un niño especial, tal como lo veo yo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola Karina,

Gracias por la información. Tengo un niño Pas introvertido, de tres años que acaba de empezar el colegio. Las primeras semanas están siendo dificiles porque no manifiesta sus emociones, su rostro aparece sin expresión, sus lágrimas salen y niega que esté llorando. Ésto es lo que me dice su profesora. Se mantiene cerca de ella todo el tiempo buscando su referencia adulta para su cuidado. Ahora los papis tenemos que manejar estrategias para que pueda expresar sus emociones, para que las suelte y no las reprima. Es muy doloroso ver que tu hijo sufre y que no nos cuenta nada. Llega a casa como si nada pasara. Triste.
Cuando en un principio cuentas esto al equipo docente de un centro y no tienen información de ser Pas, es muy dificil que no te miren raro y que no se malentienda. Porque son muy pocos los que se informarán de verdad.
Otra cosa, por mucho consuelo que reciba en casa, el mundo de fuera acaba mordiéndote. Nuestro mundo interior (soy Pas también) no es el de fuera. Creo que no existe el poder ajustarnos a una sociedad "no Pas" porque siempre vamos a sufrir en mayor o menor medida. Cuando mi hijo me pregunta por qué tiene que ir al colegio con lágrimas en los ojos...se me va la vida. Tengo un sentimiento de rebeldía en mi interior porque al final terminamos devorados por el sistema y no nos queda otra, a los papas Pas, de prepararles para el mundo "no Pas". También influye mucho en la cultura donde vivas y la gente con la que te rodeas. En los países latinos donde la cultura en más agresiva y donde todos tenemos que ser "más iguales" cuesta más sobrevivir con una actitud positiva como Pas. Ser mamá Pas y tener un hijo Pas es agotador. Es bueno tener momentos para poder desconectar. A la vez, es maravilloso estar entre iguales y poseer el mismo sentimiento hacia la vida.

Una vez más, gracias Karina por tu aportación. Ojalá se hiciera más hincapié en los colegios sobre este rasgo.

Anónimo dijo...

Hola!

He descubierto recientemente tu blog y debo darte las gracias. No sabía qué me pasaba, qué había de malo en mí, porque yo soy así y por qué soy la única que reacciono de esa forma.. Gracias a este blog he descubierto que soy PAS y ahora sé cómo afrontarlo y también puede ayudar a la gente que tengo alrededor a que vean lo que siento ya que yo no soy capaz de explicarlo...

Mil gracias, de verdad.