viernes, 27 de febrero de 2015

Enlace del documental de la televisión nacional


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Han filmado en Mallorca y en Madrid, han hablado y entrevistado a profesionales de la salud (la mayoría NO-PAS) y a PAS que han sabido encauzar su sensibilidad en menor o mayor medida.

Mi gran esperanza es que este documental ayudará a mucha gente comprenderse y entenderse, dándose cuenta que ser sensible es una faceta de la personalidad que tiene solución y arreglo. Que no se trata de ningún trastorno, sino de algo genético que, con un poco de trabajo personal y con ciertas herramientas, puede convertirse de algo molesto en el don que es.

sábado, 31 de enero de 2015

Si tu hijo es Altamente Sensible

Cada semana me llegan unos cuantos mensajes de madres (y padres, por cierto) preocupados porque que se han dado cuenta que su pequeño es una personita con mucha sensibilidad... Me piden consejos, me piden sesiones de coaching, me piden artículos; en fin, lo que me piden es que calme sus inseguridades y sus dudas.
Lo primero que suelo preguntar es si han hecho el test para niños. Lo segundo que pregunto es si saben que la alta sensibilidad es un rasgo hereditario, lo cual implica que uno de los padres, o ambos, es altamente sensible... Si ninguno se reconoce en el perfil de persona altamente sensible, puede ser que la sensibilidad nunca les haya causado problemas. Puede también ocurrir que la tengan reprimida y, evidentemente, puede ser que efectivamente no sean PAS y que el problema de su hijo sea otro. Este artículo  sin embargo, está escrito pensando en niños PAS.
Si miramos a los bebés en general -tanto los PAS como los no-PAS- vemos a pequeños seres humanos, a pequeñas maravillas que en principio son todo sentido, un solo órgano sensorial. Absorben todo, sin filtro alguno de su entorno. No tienen juicios, no tienen maneras de comparar, son solamente sentido. Ni saben diferenciarse de su entorno, se sienten uno con todo y todos los que le rodean; no es hasta que empiezan a decir "yo" cuando se reconocen como  seres diferentes  y "autónomos".
Si el bebé es PAS, sus niveles de absorción son más elevados todavía. Si todos los niños son muy sensibles a ruidos, luces fuertes, temperaturas altas y bajas (también del biberón y de las papillas), telas que dañan su piel, los niños PAS lo son todavía mucho más. Lo lógico, por lo tanto, sería tener mucha conciencia de cara a estos temas y procurar que el bebé esté tranquilo, que no le molesten los ruidos (cuánto más pueda dormir, mejor), protegerle de luces fuertes (¡la luz directa del Sol!), observar la temperatura de la comida y de su entorno, vestirle con ropa de algodón suave quitando esas etiquetas de marca y darle juguetes de tela en lugar de juguetes de plástico duro. Si tiene que ser duro, mucho mejor que el plástico son los materiales naturales como la madera y el caucho.
Esto para empezar. También me gustaría decir algo sobre cómo y cuándo sacar tu bebé a la calle. Personalmente, soy partidaria de llever el bebé pegado a tu cuerpo, especialmente al principio. Y si digo principio, también pienso que no es buena idea de sacar tu niño (PAS) a la calle hasta cumplir por lo menos un mes. (Con mis hijos PAS tardé 6 semanas). Igual te parece exagerado,  pero recuerda que ese niño ha vivido muchísimo tiempo en tu barriga, sale al mundo y no tiene ni la más remota idea de dónde ha aterrizado, absorbiéndolo todo sin ningún tipo de filtro o protección... Para todos los niños esto tiene que ser aterrador, y para un niño PAS, mucho más todavía. O sea, conviene sacarle muy poco a poquito desde su zona de confort, que sería su cuarto y luego su casa.
Decía pues, ligar al bebé a tu cuerpo. Puede seguir en contacto con el cuerpo de su mamá, en el cual ha vivido tanto tiempo, y se sentirá más seguro. Eso de la seguridad es muy importante para el pequeño PAS. El niño que llega a la vida, no maneja los conceptos opuestos del Bien y del Mal, con lo cual para él todo simplemente ES. No sabe distinguir. Más adelante habrá tiempo de sobra de enseñarle que no todo el mundo tiene buenas intenciones, pero mientras sea tan pequeñito, habrá que hacer todo lo posible para que se sienta seguro, amparado y querido. Lo llevamos atado a nuestro cuerpo, donde puede captar nuestro olor y el latido de nuestro corazón, y puede ver nuestra cara como punto de referencia.
Si no puedes llevarle atado a tu cuerpo por el motivo que sea, ponle en un cochecito donde te pueda ver a ti. Nunca pongas a tu niño PAS con la vista hacia el mundo; la información sensorial que le va llegando de esta manera es brutal.
Tu niño irá creciendo. Si tu eres su Madre Pas, confía siempre en tu propia intuición. No dejes de observar los niveles de información sensorial a que está sometido. Procura que se coma el mundo en dosis pequeñas. Evita llevarle a lugares que a ti te agobian, vigila sus ritmos y sus horas de sueño - siempre. Si la escoleta a la que tendrá que ir es pequeña, mejor. Si no están a favor de una temprana intelectualización, mejor. Si prestan mucha atención a juegos, cantar, tocar instrumentos, escuchar cuentos y pintar, mejor. Date cuenta de que el contacto con la naturaleza es esencial. Enséñale a valorar la belleza y, lo más importante de todo, en ningún momento le digas cosas tipo: "No llores, esto no duele", "Hay que ser más fuerte, tanta emoción es para los débiles", "Mira a Fulano, cómo sabe defenderse..." Ten en cuenta que sus emociones son sus realidades. Ningunearlas le hará mucho daño y ello le llevará a tener una baja-autoestima, a sentir vergüenza y una culpabilidad que le complicará la vida más adelante. Explícale que no todos los niños son iguales, que competir no es el camino, sino que el camino es colaborar y aceptar. Que ser diferente no significa ser menos.
Si puedes, dale una mascota, más adelante con pequeñas tareas de cuidado que entren dentro de sus capacidades. Si puedes, déjale que toque un instrumento. Procura que esté muy poco tiempo delante del ordenador, la televisión u otro aparato electrónico. Fomenta, en pequeñas dosis, el contacto social y, por otro lado, la lectura.
Ayúdale en los cambios; ten en cuenta que cambios y situaciones nuevas producen mucho estrés. Si tiene que cambiar de cole, vete primero con él para que conozca la nueva situación. Si tenéis que cambiar de casa, ayúdale en el tránsito evitando sorpresas. Si tú y su padre no podéis seguir juntos, enséñale respeto por ese padre con quien tu ya no te llevas  bien. Te puede costar, pero le harás un regalo enorme de cara a su futuro...

Todos los niños son especiales; de ellos depende nuestro futuro como humanidad. Los niños PAS son un poco extra-especiales. Para mí son los guardianes de nuestra cultura, de los valores, de las artes, la naturaleza, vamos, de la humanidad como tal. Por tanto os digo de todo corazón: cuidad de su sensibilidad como el don que es; haced lo que podáis para que se vaya sintiendo fuerte y seguro de sí mismo. El mundo los necesita.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

La Persona Altamente Sensible: Nuevo Año, nuevas posibilidades

 ¿Tienes hecha tu lista de buenas intenciones? ¿Tienes claro que este año será un año mucho mejor -y con diferencia- que el año pasado, que finalmente vas a salir de tu zona de confort para efectuar muchos cambios positivos? ¿Vas a dejar de fumar? ¿Perder peso? ¿Empezar con clases de yoga/ inglés? ¿Pasar más tiempo con tus hijos/ padres/ hermanos/ pareja? ¿Resolver ese conflicto de hace años con la persona que fue tu mejor amiga? ¿Adoptar un perro/gato? ¿Escribir tu libro?

Sé de muchísima gente que hace una lista de este tipo y también sé que gran parte de esas personas no llega a cumplir ni uno de sus objetivos; cada año hacen una lista de este tipo, cada año su objetivo es cumplir con los puntos estipulados, y cada año pasa lo que pasa.

Te confieso que nunca he hecho listas con  buenas intenciones. No sé decirte exactamente por qué, pero si miro en mi interior me doy cuenta que tiene que ver con el hecho de que una lista es algo concreto, un especie de contrato hecho con uno mismo y no cumplir un contrato es para mí  algo que va en contra de mis principios. Con otras palabras, si sabes que no vas a poder hacer lo que -por escrito- te propones, mejor prescindir del contrato. Escribiendo esto, me doy cuenta que mis valores pesan más que mis objetivos. Y esto, la relación entre objetivos y valores, será el tema del primer artículo de 2015. 

Valores
Una manera de definir valores puede ser: "Valores son las directrices de nuestra vida, son las guías que determinan nuestro comportamiento. Sin valores, las pequeñas acciones de todos los días, nuestro comportamiento, sería algo sin sentido. Por tanto, los valores pueden ser vistos como continuos patrones de comportamiento, algo que siempre está allí radiando su influencia. No es algo que se vive solamente una vez, un valor no es algo que puede figurar en tu lista de tareas y que, una vez acabada la tarea, puedes borrar. No. Los valores determinan tus acciones y tu actitud. 
Si en tu lista para el 2015 figura "pasar más tiempo con mis hijos", es más que probable que esa intención sea uno de los aspectos que son resultado del valor "ser buen padre". Pasar más tiempo con los hijos es pues el resultado de lo que significa para ti "ser buen padre". En este sentido tendrás más resultados como, por ejemplo, darle comida sana y pocas chuches, vigilar los ritmos para que tu hijo duerma lo suficiente, abrigarle contra el frío, de bebé cambiarle los pañales, etcétera. Tu comportamiento en cuanto a tu hijo se refiere, es pues el resultado de tu valor de ser buen padre. 
De la misma manera, mirando algunos otros objetivos, tanto "perder peso" como "dejar de fumar" pueden ser resultados (acciones o  consecuencias) del valor que pueda ser: "mi cuerpo es mi templo y cuido de mi templo". Resolver un conflicto puede ser la consecuencia de un valor como sería: "Vivir mi vida desde la paz interior". O sea, el valor es "vivir en paz", y la tarea puntual que es un resultado de ese valor, sería resolver el conflicto. 
Es importante tener claro cuáles son tus valores. Podrías pensar en cada faceta de tu vida y preguntarte cómo quieres ser. ¿Cómo quieres ser como hijo/ pareja/ hermano/ padre/ amigo/ vecino/ colega etcétera? Si apuntas tu comportamiento ideal, tendrás tus valores. O sea, valores tienen que ver con la persona que quieres ser haciendo lo que para ti, en tu vida, tiene importancia. 
El premio adicional que te llevas cuando consigues vivir en armonía con tus valores, es que tu vida cada vez cobrará más sentido con lo cual se irán reduciendo los niveles de estrés, algo que a cada PAS nos conviene más que nada. Manteniéndote en tu camino vital (marcado por tus valores) te quitará mucha preocupación y nervios, ya que eliges aquello que te conviene y que te hace sentir bien.

Objetivos
Es un hecho que muchas personas no tienen clara la diferencia entre valores y objetivos. Tienen que ver, pero no son lo mismo. Y si tú eres una de esas personas que hacen listas con buenas intenciones para el nuevo año, y si quieres que tus intenciones se cumplan, más vale que entiendas bien la diferencia y que sepas conectar cada intención con el valor que forma la base de tu objetivo. Si entiendes que quieres dejar de fumar porque para ti es importante el hecho que tu cuerpo es tu templo y que te comprometes a cuidar ese templo, la probabilidad de que consigas lo que te plantees es mucho mayor. O sea, es algo más y profundo que una motivación, aunque tiene que ver con esto. Si te quedas en una frase vacía como "quiero dejar de fumar porque fumar no es sano", te garantizo que no lo vas a conseguir. 
Objetivos, pues, son estaciones en lo que es tu camino vital. Cumples objetivos porque tu actitud de base (la persona que quieres ser) te lo pide. Los objetivos te ayudan avanzar en este camino. Te lo propones, lo haces, avanzas y buscas otro objetivo en la misma línea. La línea, el camino, es el valor; los puntos que vas alcanzando y tachando de la lista (¡misión cumplida!) son los objetivos. 
Te daré otro ejemplo: Tu objetivo es empezar con clases de inglés. Aprender inglés es una estación a alcanzar en el camino vital de tu necesidad de seguir aprendiendo y creciendo, de ganar conocimiento (valor). Otras estaciones pueden ser aprender alemán, yoga, tocar la guitarra, recibir algún tipo de formación, etcétera. 
Uno más: Un valor puede ser que te gusta viajar. Este gusto, esa necesidad, es algo que siempre está presente en tu manera de vivir la vida, mientras que viajar a París, a Nueva York o a Tailandia serían los objetivos: una vez que has estado allí, puedes borrar ese lugar de tu lista... mientras que el amor por viajar sigue allí.


Conocer tus valores para cumplir tus objetivos
Antes de escribir los objetivos, tus buenas intenciones para el nuevo año, haz una lista con tus valores. Ten claro que los valores son determinantes para tu actitud frente a tu comportamiento diario y te hacen ver cómo quieres enfrentar el día, en que te tienes que basar a la hora de tomar decisiones y determinan la persona que eres y quieres ser. Te ayudan entender porque actúas de la manera A o de la manera B. 
Si utilizas tu lista de valores para buscar el sentido de los objetivos que te quieres poner y si reflexionas sobre la conexión entre los dos, tu objetivo cobrará mucho más "fondo" y más "peso" porque cumplirlos te ayudará ser la persona que quieres ser. Y si uno de los objetivos que te hayas propuesto no se casa con ningún valor tuyo, pues, casi mejor que lo borras de la lista porque te garantizo que es tiempo y energía perdido.


Resumiendo: 
  • Divide tu vida en facetas (hijo, padre, pareja, hermano, colega, etcétera) 
  • Pregúntate ¿Cómo quiero ser según cada faceta? (fiel, honesto, siempre disponible, abierto, puntual, etcétera) y apúntalo 
  • Haz una lista con "buenas intenciones" ¿Qué te hace ilusión?
  • Busca los valores que forman la base, que son la guía, de las intenciones que has apuntado. 
  • Bajo cada intención u objetivo, apunta el valor encontrado y escribe algo sobre la relación entre ambos.


¡Te deseo un buen año con objetivos cumplidos y estaciones alcanzadas, llegando PAS-ito a PAS-ito a la persona que quieres ser!

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Eres Altamente Sensible y te cuesta entrar en acción?

Una de las características del rasgo de la alta sensibilidad es la tendencia a investigar, investigar y aún investigar un poquito más antes de llegar a tomar una decisión o antes de entrar en acción. A veces hay tanto para averiguar que mientras  recopilamos tanta información vamos aplazando la decisión que hay que tomar. Esto te puede pasar tanto si se trata de cosas agradables que te hacen mucha ilusión, como si se trata de alguna tarea desagradable para la cual buscas y naturalmente encuentras, una excusa después de otra. 
Imagínate que quieres hacer algo, digamos que quieres apuntarte para una asociación de voluntarios. "Sería realmente maravilloso  trabajar para el banco de alimentos", piensas. Tienes mucha ilusión y ya te ves trabajando a tope y con mucha entrega. Te imaginas en un almacén lleno de comida, y cómo vas entregando paquetes a las personas que vienen a buscarlos. En tu fantasía ves la manera en que les sonríes... a lo mejor también añadiendo algún comentario alentador. Te sientes maravillosamente bien con tu plan y cada vez te sientes más seguro de que estar allí y ayudar, es lo que quieres; incluso es posible que lo comentas con tu familia y con tus amigos, y todos te afirman lo que ya sabías: sí, es un buen plan. 
Mientras tanto tu vida sigue, y en tus ratos libres vuelves a pensar en tu plan... y vuelves a constatar  que sí, efectivamente, es un buen plan, es lo que quieres hacer; tu fantasía se hace cada vez más real, ya casi es como si estuvieras trabajando en el banco de alimentos. 
Tarde o temprano alguien te pregunta por tu nueva actividad porque también quiere colaborar, y tienes que reconocer -un poco avergonzado quizá- que sigues con el plan pero que todavía no lo has puesto en práctica.
  
Buenas intenciones
Somos maestros en buenas intenciones, la mayoría de la gente lo somos, no hay que ser necesariamente PAS para llevarse el premio. La pena es que las intenciones, por muy buenas que sean, no cuentan. No cuentan porque no son visibles. Nadie puede ver lo que vive en tu cabeza. Somos juzgados por nuestras acciones, por intenciones transformadas en hechos. 
Es cierto que entrar en acción puede costarle mucho a un PAS; empezar algo nuevo le cuesta porque todo lo nuevo conlleva no solo una gran cantidad de información nueva, sino también cambios. Por eso es mucho más fácil quedarte en tu fantasía, en tu burbuja, donde tú mismo decides sobre la cantidad de información nueva que estás dispuesto a admitir. Ya lo hemos visto más de una vez, salir de la zona de confort -la burbuja- no es fácil. Esto no quiere decir que no haya trucos para conseguir lo que te has propuesto, tanto si es entrar en un voluntariado, como dejar de fumar, ordenar tu mesa de trabajo u organizar una cena familiar en las fiestas al final de este mes. 

Trucos
Vamos a ver los trucos que puedes aplicar para salir de la zona de confort para que tu sueño o tu plan se haga realidad.

Colócate otra vez en la fase final de tu plan -si seguimos nuestro ejemplo te ves trabajando felizmente en el banco de alimentos.

Pregúntate cuáles pueden ser los obstáculos que encontrarás desde que entras en acción hasta llegar a tu meta: me refiero tanto a obstáculos internos (excusas: "por la noche estoy cansado", "demasiado lejos", "ese horario no me va bien", "justamente ese día siempre salgo con X", "a lo mejor me verán lento/torpe/raro/...") como a obstáculos externos ("cómo encontrar la dirección del banco más cercano", "horarios", "a quién me dirijo", "qué parada de bus", "tener que trabajar de verdad, y no siempre en la parte bonita de la entrega"...) Mientras te vayas centrando en los puntos concretos que necesitas superar para conseguir la realización de tu plan, tu fantasía original se hará menos "fantasía" y más "imagen de la realidad". Como PAS esto te puede producir estrés y el estrés puede hacer que te eches para atrás y pensando que no ha sido tan buena idea y de nuevo regresarás a tu zona de confort. Si esto ocurre, pregúntate si te has echado para atrás porque te diste cuenta que existe una brecha enorme entre tu fantasía y la realidad, si llegar a la meta supera tus fuerzas, o simplemente es que te has asustado por la cantidad de obstáculos a superar, aunque en el fondo tu deseo sigue igual. Valora si quieres dejar el plan, o si a pesar de las aparentes dificultades quieres volver a intentarlo.

Es importante darte cuenta de que, como persona altamente sensible, cualquier cosa nueva que hagas te producirá estrés; es cierto que un exceso de estrés no te conviene, pero también debes tener en cuenta que, si no sales de vez en cuando de tu zona de confort, no puedes crecer, no puedes aprender y no puedes desarrollarte como persona. Por lo tanto: un poco de estrés (aunque en dosis limitadas) es aconsejable.

Haz un inventario de los posibles obstáculos que puedas ir encontrando. Esto te servirá para hacer una lista de los pasos a seguir. Cada paso es una meta en sí misma. Esto es importante para evitar que te eches para atrás, abrumado por la aparente enormidad del total de los pasos que tienes que dar hasta llegar a tu meta final. Recuerda que es una buena idea no poner el listón demasiado alto (desde la zona de confort hasta conseguir una plaza en el banco de alimentos) sino poner el listón a una altura alcanzable con el mínimo de nerviosismo, repitiendo la cantidad de veces necesarias hasta llegar al final.

Y para terminar lo siguiente: Es una buena idea parar después de cada paso completado: ¿Qué he aprendido? ¿Qué he ganado/logrado? Si tomas consciencia de tus avances, empezarás a disfrutar del proceso y verás cómo va cambiando lo que era tedioso, en algo que entusiasma. ¿Y sabes qué? Incluso cuando no consigues llegar a completar el último paso, siempre habrás aprendido algo nuevo.



Sobre la zona de confort....


martes, 11 de noviembre de 2014

Conferencia Alta Sensibilidad Ourense parte 1


Al principio de este año fui invitada por la 
FUNDACIÓN CUM LAUDE 
para dar una
conferencia sobre la alta sensibilidad en
Ourense, Galicia.
A lo mejor ya lo viste, a lo mejor no...

"¿ERES ALTAMENTE SENSIBLE?"



sábado, 1 de noviembre de 2014

Sobre la alta sensibilidad, enamorarse y el estrés

Foto: Benjamin Balázs
"¿Sabes eso, de que no hay mal que por bien no venga?", empieza Susana excitada. Apenas me dio tiempo a saludarla. "¡Pues es cierto! Fíjate: salgo tarde de casa, con prisas, me salto el stop de la esquina y...¡hala, accidente! Susto mortal, claro, aunque las consecuencias solo fueron unos moratones y algún golpe en el chasis. Bueno, pues me quedo un poquito atontada y veo como del otro coche sale un chico majísimo, guapo, alto... Más atontada me quedo. Sale del coche con mala cara, lógico, pero cuando me ve empieza a sonreír..."
Susana se ríe y yo, como vosotros en este momento, ya sabía lo que vendría después. "Total, me ha invitado a cenar para hablar el tema del seguro y todo eso, y rellenar el formulario. Eso sí, en un sitio chulo y romántico. Bueno, pero te llamo porque, bueno, tengo que cancelar mi cita contigo". 
Este es relato de Susana y quería contarlo porque sirve como ejemplo fantástico para ilustrar un experimento realizado por el marido de Elaine Aron (en colaboración con ella) para demostrar científicamente que es cierta la percepción de muchos de nosotros de que los PAS se enamoran antes y con más facilidad que los no-PAS. 
El experimento se desarrollaba con estudiantes sobre un puente colgante (tipo primitivo y aparentemente inseguro y peligroso) sobre un profundo abismo. A un lado estaba un hombre, al otro una mujer; ninguno de los dos sabía de la existencia del otro. Los responsables del experimento mandaban a los “conejillos de indias” a cruzar el puente y, bueno, en muchos casos acabaron enamorándose. Evidentemente el experimento era un poco más complejo, pero lo que el Dr. Aron pudo demostrar es el hecho que una persona estresada, o una persona con altos niveles de adrenalina en la sangre, se enamora con más facilidad que alguien en estado de calma. 
Sí, sí, lo has leído bien: una persona en estado de estrés se enamora antes o con más facilidad comparada con alguien que se encuentra en una situación normal. ¿Por qué nos interesa este dato? Pues nos interesa porque ¡una persona altamente sensible es alguien muy propenso a sufrir estrés! 
Susana había salido tarde de su casa, sale con prisas y está estresada porque no quiere llegar tarde al trabajo. No va muy concentrada, se salta el stop y tiene un accidente. Más estrés y no poco. El chico alto y guapo, otro PAS (como luego averigüé) también se alteró por el accidente. Bueno, creo que ya he dicho suficiente. 
Evidentemente el caso de Susana y Javi es un caso bastante extremo, como también es el caso de los enamorados del puente. La realidad, sin embargo, es que los y las PAS tienen tendencia a estresarse con facilidad como resultado de la saturación. Y la saturación es la consecuencia del exceso de información sensorial que nos llega de forma continua y que, si no somos conscientes, nos abruma. 
La persona altamente sensible se altera con facilidad ante situaciones que a la mayoría de la gente no les afectan para nada. Te puedes sentir alterado sabiendo que tienes una cita, que vas a tener invitados, que tienes que llamar a un organismo oficial, si recibes una factura que no esperabas (incluso cuando sí la esperabas pero no habías querido pensar en ella), si estás en la caja de súper y te das cuenta que has dejado el monedero en casa, si no encuentras tus llaves, si recibes un comentario que te suena a crítica... etcétera, etcétera; momentos del día a día que en el fondo son normales pero que a un PAS le pueden estresar y que generalmente le ponen nervioso. Esto quiere decir que, como PAS, corres un "alto riesgo" de enamoramiento... 
Si por otro lado tenemos en cuenta que la mayoría de los PAS tiene la auto-estima más bien baja, el riesgo se multiplica. ¿Por qué? Porque una persona con baja auto-estima necesita la aprobación de los demás; todo el mundo quiere gustar, pero para los PAS con baja auto-estima esta necesidad es aún mucho más grande. 
Combinando los temas de estrés por un lado y la baja auto-estima por otro, está claro que el PAS es el candidato número uno para enamorarse de la primera persona que se le cruce en el camino y le dirija la palabra. Si esta palabra va acompañada de una sonrisa y algún piropo por muy inocente que sea, el PAS se funde, su corazón se dispara y se enamora... 

¿Y luego? 
Si has pasado por una o más experiencias de este tipo y si has podido encontrar a tu pareja ideal, te felicito y no hace falta que sigas leyendo. Pero si eres alguien que se enamora repetidamente y tus relaciones suelen durar poco tiempo, o si te enamoras con facilidad pero más de una vez tu amor no es correspondido, a lo mejor te puede servir lo siguiente.  
  • Investiga, reflexiona sobre incidentes en el pasado, si estabas estresado cuando la flecha de Cupido penetró tu alma. 
  • Ten en cuenta que la mayoría de los PAS tenemos la auto-estima no demasiado alta. Pregúntate si es tu caso. A lo mejor puedes recordar momentos en el pasado en los que una sonrisa o un piropo te produjeron una emoción de profundo agradecimiento que, a lo mejor, hizo que te enamoraras de esa persona. 
  • Pregúntate si tu forma de ser se corresponde con el prototipo de la persona que siempre busca agradar, sacrificando tus propias necesidades para que el otro se encuentra bien y a gusto. Si este es tu caso, a lo mejor has acabado enamorándote de la persona a quien "servías", regalándole tu Yo. En este caso te aconsejo mirar y honrar tus propias necesidades y, después, establecer y mantener tus límites.
Enamorarse es precioso. Es delicioso, esa sensación de flotar en el aire y el cosquilleo de las mariposas en tu tripa. Para nada te quiero quitar la ilusión de sentirte feliz y amado, ¡faltaría más! Pero sí quiero que sepas de las trampas que te pueden salir caras. Al final, como PAS es posible que seas más vulnerable y más ingenuo que la gran mayoría de la gente, y además, un PAS también suele sufrir más al sentirse traicionado

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domingo, 5 de octubre de 2014

Ser Altamente Sensible, ser "PAS" y la tele

Tres días de rodaje para el programa "Crónicas" de la RTV2: un documental de tres cuartos de hora dedicado exclusivamente a la Alta Sensibilidad. Tres días muy intensos, intensivos, llenos de emociones, de sorpresas, de sensibilidad y, cómo no, de vulnerabilidad. 


Algo ocurre cuando un PAS toma la decisión de aparecer delante de las cámaras y decide compartir cosas íntimas, vivencias importantes que en un pasado le han causado mucho dolor, incomprensión y, en la mayoría de los casos, una tremenda soledad. El hecho de que se sinceren no tiene nada que ver con la oportunidad de poder salir en la tele, con el poder llamar la atención de manera casi exhibicionista, tomando una posición de víctima o de acusador. No, esto era diferente. Esto lo percibí y lo recibí como un regalo, un regalo cargado de cariño y de esperanza, envuelto en papel de ánimo y lazos de luz, para aquellas personas que, a partir del momento en que el documental vea la luz en enero o febrero, se verán reflejadas, se verán reconocidas, acogidas y aceptadas. Tú, que estás leyendo esto, ¿recuerdas ese precioso momento cuando, de repente, descubriste que no eras un "bicho raro", sino simplemente una de las muchas personas que somos diferentes y sensibles? ¿Te acuerdas de ese alivio, esa sensación de ligereza en el corazón? ¿A que fue un momento de cambio importante, y que hubo un antes y un después? 
Ante la pregunta, “¿qué es una persona altamente sensible?” algunos contestaron fijándose en primer lugar en el impacto sensorial, en el hecho de que ruidos fuertes e inesperados, luces brillantes, telas duras, malos olores o determinados sabores son experimentados como desagradables e inspiradores de rechazo, mientras que la belleza en general es experimentada como algo sumamente agradable y enriquecedor. También se mencionó el sentido del agobio en lugares con mucha gente, como, por ejemplo, los centros comerciales. 
Otros, sin embargo, contestaron fijándose sobre todo en la parte emocional: "Un PAS es alguien que se emociona con gran facilidad tanto para bien como para mal, es alguien que tiene empatía y a quien le gusta ayudar y estar al servicio del prójimo". 
Y evidentemente salió el tema, compartido por casi todos los PAS, de la enorme necesidad de desconectar para evitar una acumulación de estrés con riesgos de agobio, ataques de pánico, depresión y males peores. Ahora bien, el concepto de la desconexión puede ser muy diferente para cada uno: algunos pensarán en un paseo o una excursión, otros en meditar o en leer, tocar un instrumento, dibujar o pintar, trabajar en el jardín, sacar fotos, ir a una clase de Pilates, chi-kung o yoga... Lo importante es que la "actividad" que elegimos sea algo que nos aporte una satisfacción anímica que sirva para descargar estrés y cargar pilas. 
Otro tema que salió más de una vez en el curso de los días de la filmación, fue la tremenda necesidad para todos los PAS de conocer, determinar y mantener los límites. Cada uno dispone de una determinada cantidad de energía, tiempo, espacio... Regalar o despreciar esa cantidad utilizando más de lo que puedas re-generar significa que empiezas a gastar tus reservas, algo que les suele pasar a muchos PAS que se fijan más en las necesidades ajenas que en las propias. El malgasto de las propias reservas lleva al agotamiento físico y mental, algo por lo que la mayoría de los PAS ha pasado en algún momento de su vida. 
De todo esto se ha hablado, pero también de la perfección como tema por superar, la baja auto-estima, la espiritualidad, la gran importancia de los valores, la vergüenza y la vulnerabilidad, la justicia y la injusticia, el apego, la comunicación, el enamoramiento y la relación sentimental, hijos y educación... Entre todos hemos podido repasar todas las características que están relacionadas con la alta sensibilidad, con este rasgo que es unverdadero don, aunque muchas veces venga disfrazado de dificultades y una inevitable necesidad de crecimiento interior. 
Ahora, después de haberos visto en acción, después de haber disfrutado de la enorme implicación y el compromiso de los PAS que han podido colaborar, estoy  más convencida que nunca de la importancia de divulgar el conocimiento de nuestro rasgo, de hablar de ello y de escribir artículos y libros, ya que cuanto más capaces seamos de encauzar la parte difícil de la alta sensibilidad, más sano y más humano será el mundo. Gracias a todos los colaboradores, aquí en Mallorca y en Madrid, y al trabajo del equipo de "Crónicas", cuyo fruto se podrá ver en enero o febrero del año que viene. Esta divulgación se multiplicará por infinito.

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