viernes, 29 de agosto de 2014

Dónde puedes encontrar mi libro...

¿Tienes ganas de darte un capricho? 
¿Buscas un libro interesante para obsequiar? 
Has pensado en mi libro que trata sobre la Alta Sensibilidad? Aparte de que es un buen regalo en si, ayudarás a que el rasgo de la Alta Sensibilidad se vaya conociendo más y más, con lo cual nos harás un enorme favor a todos los PAS, y especialmente a los niños que luchan con este rasgo y no saben muy bien como encauzarlo.
Lo puedes conseguir en formato papel, pero también en versión digital (pdf). Lo pides, y te lo mandamos. Aquí lo puedes pedir en la web. Pero también lo puedes conseguir en las siguientes tiendas: 

Palma:         Herboristería Tawara (Carrefour gen Riera)
                 Librería Dual
                 Librería Literanta
                 Librería Drac Magic
                 Librería Colon
                 La consulta de SaludNaturalmente (Sta Catalina)
                 Herboristería Biodespensa (Andrea Doria) 
Santanyi:    Ecoteca, C/Centre 6 
Campanet:  Masajes AJ

Lanzarote:  Librería Lanzarote 
Madrid:        Librería Paradox  
Malaga:      Librería Prometeo 
Ourense:    Librería Eixo 
Vitoria:       Consulta Marisa Fernandez

Cita del Día


"En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida". 
Ralph Waldo Emerson

martes, 26 de agosto de 2014

Trailer de la película "SENSITIVE"

El fantástico trabajo que la Dra Elaine Aron ha realizado para las personas altamente sensibles ha resultado en este trailer de una película sobre la ALTA SENSIBILIDAD. Es un documento precioso, sensible y emocionante que todo PAS y no-PAS debería ver... O sea, RECOMENDADO!!


Por cierto, es un proyecto basado en el crowdfunding, y todavía se están buscando sponsors para completarlo. Ya puedes donar a partir de un dólar US $.

Sí, está en inglés, lo sé, pero con fondos suficientes se podrá subtitular... ¡¡Imagínate la aceptación qué llegaremos a tener los PAS!! 


lunes, 11 de agosto de 2014

Altamente Sensible, la buena conversación y la cháchara

foto: Inspiraçoes Assintecal
El verano es la época del año por antonomasia para juntarse con amigos, para disfrutar de cenas y de cenitas, para excursiones, vamos, para actividades en grupo. Además es tiempo de bodas y todo tipo de celebraciones. Y a muchos PAS ya les basta pensar en este tipo de cosa para en seguida darse cuenta de una leve sensación de pánico. 
La persona altamente sensible generalmente es un ser social. Le encanta el contacto con otras personas, le encanta la conversación; la buena conversación. Como una de sus características determinantes es la de procesar profundamente la información recibida, suele tener ideas bien evaluadas y meditadas, y generalmente le encanta compartirlas con personas cercanas y afín. No con muchas a la vez, eso no, con una, quizás con dos. Le encanta, sí, pero no siempre, y a veces incluso se puede estresar demasiado y se bloquea.

Pánico ante la conversación
El PAS tanto puede sentir pánico cuando se siente obligado a empezar una conversación, como cuando se le dirige la palabra y tiene que contestar. Seguro que de niño le han tachado de tímido, un juicio que a lo mejor se lo ha creído y que ha hecho que incluso muchos años después está convencido de que es esto que le pasa, que es una persona tímida. Ahora, si lees esto y te sientes aludido, pues igual eres tímido: no te conozco y no lo sé, pero si eres PAS es muy probable que no eres tímido sino que te pasa algo que tiene que ver con saturación y bloqueo.


Timidez
Si te consideras tímido, te aconsejo revisar este concepto que tienes de ti mismo. ¿Por qué? Porque es más que probable que, siendo PAS, te bloqueas por sobresaturación. Puede ser que sientes miedo y timidez, pero no es lo mismo. Si te fijas en muchas cosas a la vez como los PAS solemos hacer (¿Cómo me verá el otro?, ¿Qué pensará de mi?, Seguro que me verá tonto/gordo/estúpido/aburrido...etc, etc) te sobresaturas y te estresas y la consecuencia es el bloqueo. Un entorno nuevo y personas que no conoces, también producen muchísima información sensorial, aumentando tu nivel de estrés. Reflexiona sobre tus pensamientos y expectativas, y procura corregir el autoimagen que tienes. Una vez que te des cuenta que tu bloqueo básicamente es el fruto del estrés, a lo mejor consigues encontrar y eliminar unos cuantos factores estresantes. 
Otro tema que puede contribuir al estrés y el bloqueo es la idea que tenemos que ser como los No-PAS. Si eres PAS y si perteneces a la categoría de los PAS introvertidos, no intentes ser extrovertido porque te va a salir mal. Confórmate con tu estilo propio, fíjate en tus cualidades empáticas y de buen escuchador, ya que realmente tienes mucho que ofrecer.

La cháchara
Lo que no le suele gustar al PAS son las situaciones en que se habla de nada, "de aire", las conversaciones en que no hay un tema de interés y la gente que habla por hablar. Cuando no se escucha y se habla de tonterías. El cotilleo. Es allí donde se pone nervioso y querrá escapar. El PAS se suele aburrir y generalmente no se le ocurre nada por decir, encima es probable que tiene la sensación de que está perdiendo el tiempo. Puede pasar que, por nervios, irritación o impaciencia, decimos algo que no viene a cuenta, metiendo la pata. Puede pasar que pasemos vergüenza ajena. Puede pasar que nos sentimos terriblemente incómodo. 
Algo que he descubierto hace un tiempo, es que puedes influenciar en este tipo de conversación. Puedes ser la persona que hace las preguntas, y si las haces bien, es como entrevistar a la otra gente, de la manera que ellos te van contando y tu puedes hacer lo que mejor haces: ¡escuchar! Para que no te cortes/bloquees/satures en el momento de lanzar tus preguntas, prepáralas de antemano: apúntalas y apréndalas de memoria. 
A pesar de que no te guste la superficialidad, podrías plantearte empezar con algo trivial, ya que es un poco rarito de empezar una conversación con alguien que no (o apenas) conoces con una pregunta tipo: "¿Qué te parece de Nietzsche?" No, mejor es comentar sobre algún objeto de arte en el espacio en que te encuentras, las joyas (¡piedras!) de la mujer que tienes delante, la música del evento, el sabor del vino, los colores de la comida presentada... Algo por el estilo que, encima, te permite valorar un poco la sensibilidad de la otra persona. Inténtalo, es más fácil de lo que a lo mejor te parezca. Y si empieces con "¿Qué te parece de...?" en lugar de "¿Te gusta...?" consigues que tu interlocutor contesta con algo más que un simple "sí" o "no". Aparte de eso, siempre puedes recurrir a frases como:  "Es la primera vez que estoy aquí, ¿para ti también?" "¿Cómo te has enterado de este evento?" "La excursión/comida/celebración de este año no se parece en nada a la del año pasado. Recuerdo... ¿Cómo lo ves tú?" 
A lo mejor no te sale bien a la primera; no desesperes, no pasa nada y vuelve intentarlo. Sé creativo. Si te imaginas de antemano unos interlocutores te será más fácil de preparar frases de este tipo. Date cuenta que comunicar es importante, siempre, y no deja de ser una oportunidad de encontrarte con otros PAS. Ten en cuenta también que no eres el único que tiene cierta dificultad con situaciones de este tipo y tómatelo con calma. Y para terminar: es imposible gustar a todo el mundo; ¡a ti tampoco te gusta todo el mundo! 

Consejos:  
  • Reflexiona sobre la diferencia entre "timidez" y "sentirte bloqueado por saturación y estrés".  
  • Revisa situaciones anteriores y observa la cantidad de impresiones nuevas (input sensorial) que te han hecho sentir agobiado, saturado y bloqueado.  
  • Si te espera una situación de tipo descrito aquí arriba, piensa en que puedes hacer para eliminar factores estresantes (enterarte de quienes son los otros invitados, conocer el espacio/menú/medio de transporte/tiempo necesario para llegar, cita peluquería, preparar la ropa que te quieres poner... 
  • Fíjate en tus cualidades de empático y de buen escuchador. No intentes ser extrovertido si no lo eres. 
  • Prepárate unas preguntas que puedes hacer y que invitan a la otra persona de contestarte con comentarios más amplios. (Si no se te ocurre nada, léete algunas entrevistas para inspirarte). 
  • En todo momento, ten claro que no puedes gustar a todo el mundo. Ni sería sano si fuera el caso :)

domingo, 29 de junio de 2014

La Alta Sensibilidad y la Importancia del Desarrollo Personal

Como a lo mejor sabes soy coach especializada en el tema de la alta sensibilidad, y cuando la gente me pregunta por mi método de trabajo siempre tengo que contestar que no tengo método. Y es verdad. No tengo un estricto método de trabajo en el sentido de un, digamos, programa estructurado. Me explico. 
Templo de Apolo, Delfos
Para empezar: la alta sensibilidad es un rasgo, es algo que uno puede ser, como uno puede ser muchas otras cosas más. No es un trastorno, no es una enfermedad, no es algo que tienes; ser sensible forma parte de tu carácter. En principio es un don, pero en la práctica puede causar dificultades en el día a día, y especialmente en las relaciones personales y/o laborales. Cada uno es diferente, y cada uno experimentará esas dificultades a su manera personal.
Una tendencia general es que un PAS se sienta abrumado por el mundo. Vive ese mundo como un lugar hostil, materialista y bastante ajeno a sus valores. Es posible que se siente un bicho raro que no encaja. Sin embargo, estamos en este mundo, formamos parte de él y por tanto tenemos que movernos en él. Tenemos familia, compañeros de clase, amigos, relaciones amorosas, vecinos, colegas en el trabajo... Dependemos de otras personas en cuanto a ciertos servicios, en cuanto a la enseñanza, en cuanto al abastecimiento de los productos que utilicemos... Vamos, aunque a lo mejor no quisieras, tenemos que relacionarnos con otros seres humanos los cuales generalmente no comparten nuestro rasgo. Ya sabes, somos una minoría ya que de cada 10 personas solamente 2 son más sensibles que el resto.
Ahora, ¿qué puedes hacer para no sentirte tan no-comprendido, para no sufrir tanto, para no sentirte tan mal, tan solo? Te digo que la solución, que la única manera de sentirte bien contigo mismo y con este mundo (¡que también es tuyo!) es aprender a sentirte mejor contigo mismo, con quien eres y como eres. Dicho de otra manera, de ti depende encontrar puntos de referencia internos que te permiten llegar a sentirte bien, tranquilo y equilibrado: en paz con lo que te viene por el camino.
Existe una tendencia de echar la culpa fuera, a los políticos, a los jefes, a los padres, vamos, a cualquiera al que le hemos dado un cierto poder sobre nosotros y sobre nuestra existencia. Mientras echas la culpa a otros, no hace falta sentirte responsable... si total, "tú no puedes cambiar nada". Mientras si es cierto que individualmente no puedes cambiar la constitución del país, o las reglas de tu empresa, esto no quiere decir que tienes que sentirte víctima y conformarte con ese rol de "felpudo". ¡Eres alguien, tienes una voz, tienes un corazón sensible y tienes manos y piernas para entrar en acción! Tienes mucho, y lo que sobre todo tienes, es una responsabilidad individual a la hora de empezar a generar cambios a nivel personal, social o político. Nadie puede cambiarte, sino tu mismo. Y si crees que puedes cambiar a los demás, pues, olvídate, porque no puedes ni podrás.  
"Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo", es una de las frases más famosas de Mahatma Gandhi. Y efectivamente, así es. Cambiarte, aprender a tomar responsabilidad de tus pensamientos, de tus palabras y de tus actos, es lo que llamamos andar ese camino de desarrollo personal.

"Conócete a ti mismo"
Estas palabras se podían leer en el vestíbulo del templo de Apolo, en Delfos, Grecia. Todo discípulo que entrara en ese recinto sagrado recibía este importante mensaje.

El primer paso en ese camino de desarrollo personal es descubrir quién eres; conocerte a ti mismo. El autoconocimiento como primer paso en tu camino de desarrollo personal.

Tu, como PAS, eres mucho más que sensible. Tienes valores, tienes miedos, deseos, necesidades, talentos, capacidades... Alguna vez te has preguntado cuáles son? Y hasta qué punto vivas en congruencia con ellos? ¿Qué es importante para ti? Si tienes pareja, ¿eres feliz? ¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Sabes también como los otros te ven? ¿Cómo te ves ahora y cómo te ves en cinco años? ¿Te gusta esa última imagen de ti mismo? ¿Eres consciente de tus juicios hacía ti mismo y hacia el mundo en general? ¿Quieres cambiar...?

Aprendiendo cómo eres y cómo actúas en determinadas circunstancias, tomando consciencia de tus actos, (re)conociendo tus propios miedos y vencerlos poco a poco, todo esto te irá permitiendo, pasito a pasito, ganar una fuerza interior que antes a lo mejor te faltaba. Esa sensación de que el mundo te pueda, lentamente se irá convirtiendo en una postura de tipo: No me gusta, y ¿qué puedo hacer para cambiarlo? ¿Cómo contribuyo para que haya menos sufrimiento y más justicia? Cada uno tiene algo por compartir, algo con que dejar una (pequeña) huella dentro de la existencia humana. Ojo, no hace falta construir hospitales ni catedrales, basta con la defensa de tus valores y de practicar y enseñar respeto. Tenemos talentos, todos tenemos talentos y capacidades con los cuales hemos nacido y que son, en realidad, nuestros propios referentes internos.

Este trabajo interior, ese camino de conocer y vencer tus miedos, hará que iremos ganando la capacidad de actuar desde nuestro Yo, libre de miedos (irracionales) y de limitaciones y viejas creencias; llegaremos a actuar desde nuestros valores, desde aquello en que firmemente creemos.

Y es por esto que no tengo ningún método fijo para trabajar con las personas altamente sensibles, ya que, si miramos ese camino de autoconocimiento o de desarrollo personal, cada uno que viene a hacer sesiones conmigo, se encuentra en un punto determinado de su viaje personal. Descubrir dónde se encuentra la persona y cuáles son los puntos que quiere desarrollar, esto determina el trabajo que se hará en las sesiones de coaching, un trabajo que siempre irá enfocado en un mayor autoconocimiento, en una mayor responsabilidad y  más pro-actividad y en una mayor libertad interior.

La sensibilidad, lejos de limitarte, te puede proporcionar las alas que te permiten vivir tu vida plenamente.

martes, 24 de junio de 2014

Un artículo muy interesante...

Las personas altamente sensibles tienen un cerebro más reactivo

Escáneres cerebrales revelan que presentan mayor actividad en áreas vinculadas a la empatía, la conciencia y el procesamiento de la información sensorial


Se calcula que un 20% de la población es altamente sensible: capaz de sentir mayor empatía y de tener mayor conciencia a estímulos sutiles. Un estudio ha analizado los cerebros de este tipo de personas y ha descubierto que presentan una actividad mayor que los cerebros de otros individuos en regiones muy concretas, como el sistema de neuronas espejo o áreas vinculadas a la conciencia y el procesamiento de la información sensorial.





Composición comparativa de los cerebros de personas altamente sensibles (HSP) con individuos no-HSP. Las áreas de color representan algunas de las regiones del cerebro donde se produce una mayor activación en individuos HSP, en comparación con el resto. La región del cerebro altamente asociada con la empatía y la captación de emociones (la ínsula) mostró una activación significativamente mayor en las HSP cuando estas vieron una foto de su pareja sonriendo. Fuente: Universidad Stony Brook.
Composición comparativa de los cerebros de personas altamente sensibles (HSP) con individuos no-HSP. Las áreas de color representan algunas de las regiones del cerebro donde se produce una mayor activación en individuos HSP, en comparación con el resto. La región del cerebro altamente asociada con la empatía y la captación de emociones (la ínsula) mostró una activación significativamente mayor en las HSP cuando estas vieron una foto de su pareja sonriendo. Fuente: Universidad Stony Brook.
¿Suele llorar viendo las películas de sus hijos? ¿Tiende a compartir rápidamente en las Redes Sociales cualquier foto que le conmueva? Si es así, quizá se encuentre dentro del 20% de la población genéticamente predispuesta a la empatía, esa capacidad cognitiva que nos permite percibir lo que otro individuo siente, o más sensible de lo habitual.

Se calcula que ese es el porcentaje de personas que, en el mundo, son “altamente sensibles”. Como tales, se consideran a aquellos individuos que tienden a mostrar mayor conciencia ante los estímulos sutiles, que son capaces de procesar más a fondo la información o que son más reactivos a los estímulos, sean estos positivos o negativos. Los investigadores llaman a estas personas “HSP” (de highly sensitive people).

Los individuos que no son tan sensibles se diferencian de estas personas en que prestan menos atención a los estímulos sutiles y no son tan reactivos emocionalmente.

Buscando una causa cerebral

Científicos de la Universidad Stony Brook, de la Universidad de California, del Albert Einstein College of Medicine, y de la Universidad Monmouth (EEUU) han analizado los cerebros de personas HSP y los han comparado con los de personas menos sensitivas y sensibles.

El análisis se hizo son la técnica de fMRI (de Imagen por resonancia magnética funcional), un procedimiento clínico y de investigación que permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales que ejecutan una tarea determinada.

Según explican los propios investigadores en un comunicado de la Universidad Stony Brook, estudios previos ya habían sugerido que la sensibilidad para el procesamiento sensorial es una característica innata que se encuentra en aproximadamente una quinta parte de la población mundial (igualmente en hombres y en mujeres) pero que, de un tiempo a esta parte, se ha ido demostrando cada vez más la relación entre esta sensibilidad mayor con genes, reacciones fisiológicas y patrones de activación cerebral.

En este estudio lo que se hizo fue comparar los cerebros de individuos de este tipo con los individuos con un nivel más bajo de procesamiento sensitivo y sensorial. Los científicos señalan que este es el primer análisis que demuestra como los cerebros del primer tipo de personas procesa las emociones.

En el estudio participaron 18 individuos casados, cuyos cerebros fueron escaneados mientras estos veían fotos de caras sonrientes o tristes. Algunas fotos mostraban rostros de desconocidos, mientras otras mostraban las caras de sus esposos o esposas.

Cerebros más reactivos

"Encontramos que las áreas del cerebro involucradas en la conciencia y en la emoción, particularmente aquellas relacionadas con los sentimientos de empatía, en las personas HPS presentaban un flujo de sangre sustancialmente mayor, en comparación con lo observado en los individuos de menor sensibilidad, durante el período de doce segundos en el que todos ellos veían las fotos ", explica Arthur Aron, uno de los autores del trabajo.

"Esta es una evidencia física de que las personas altamente sensibles responden de forma especialmente potente a las situaciones sociales que desencadenan las emociones, en este caso, al hecho de ver caras felices o tristes", asegura Aron.

La actividad cerebral fue aún mayor cuando las personas HPS veían las expresiones de sus cónyuges. La activación más alta ocurrió al ver las imágenes de su pareja feliz. La mayoría de los participantes fueron escaneados de nuevo un año más tarde, y se produjeron los mismos resultados.

Las áreas del cerebro que indicaron la mayor actividad – según mostró el flujo sanguíneo – fueron las conocidas como "sistema de neuronas espejo" -área fuertemente asociada con la respuesta empática-; así como regiones vinculadas a la conciencia, el procesamiento de la información sensorial y a la planificación de acciones.

Aron cree que estos resultados proporcionan una prueba más de que las personas más sensibles generalmente sintonizan mucho con su entorno, así como evidencias de que en especial altos niveles de conciencia y de capacidad de respuesta emocional son características fundamentales de las personas HPS.

Fuente: http://www.tendencias21.net/

Referencia bibliográfica:

Bianca P. Acevedo, Elaine N. Aron, Arthur Aron, Matthew-Donald Sangster, Nancy Collins, Lucy L. Brown. The highly sensitive brain: an fMRI study of sensory processing sensitivity and response to others' emotionsBrain and Behavior (2014). DOI: 10.1002/brb3.242. 

viernes, 30 de mayo de 2014

Altamente Sensible y sentirse ofendido

Más de una vez me ha llegado la pregunta  ¿Las personas altamente sensibles, los PAS, se ofenden con más facilidad que la gente con una sensibilidad media? Sí, es cierto, la tendencia de tomar algo en plan personal, la sensación de sentirse atacado,  es muy típico para la gran mayoría de la gente sensible.  Vamos a ver qué pasa.



En los dos ejemplos vemos como, en el fondo, estamos hablando de valores; los valores son muy importantes para los PAS. Generalmente están convencidos de que hacen lo correcto y más de una vez no entienden ni aceptan que haya personas que no hacen o sienten lo mismo que ellos, incluso pueden llegar a sentirse un poco superiores en comparación con aquellos que no comparten sus ideas. 
Valores y principios hay muchos, incluso hay gente que ni siquiera es consciente de tenerlos, mientras que  hay otros que viven la vida tal como les llega, actuando y tomando la decisión  que mayor beneficio les aporte en cada momento. Por tanto hay  que aceptar la manera que cada persona tiene de enfocar la vida,  aunque sea opuesta a la nuestra, aunque no estemos de acuerdo, porque es lo que hay. 
Si tú, como PAS con principios y valores, te encuentras con otras personas (que incluso también sean PAS) que no comparten tu visión y de una manera u otra te lo hacen saber, te sientes mal, te lo tomas como crítica personal, como si el otro, con su gesto, te dijera que no vales, que  no eres simpático, que no gustas, etc. Entonces te sientes ofendido, te sientes atacado. Es posible incluso, que tu actitud hacia el mundo en general sea una actitud defensiva, ya que la vida te ha enseñado que no te puedes fiar de nadie.

Muchos PAS luchan con un autoimagen más bien pobre. Desde ya muy pequeños han recibidos mensajes de “que no valen”, “que son débiles”, “susceptibles”, “ingenuos”, “tontos”. Muchos han sufrido bullying o mobbing por el hecho de ser diferentes, por distinguirse del grupo. Hemos crecido  aprendiendo a adaptarnos, intentando agradar para ganar amistad y respeto. Sí, lo sé, estoy generalizando, y gracias a Dios, muchos otros no lo han pasado tan extremadamente mal. Aun así es un hecho que la gran mayoría de los PAS sufre de una baja autoestima. 
Paul, el vegetariano, se siente inseguro y su inseguridad le hace vulnerable. Cree que la gente se ríe de él, pero es probable que rían porque no saben qué decir o porque no entienden que haya gente que no le guste la carne. En ningún caso, se ríen de la persona, sino de la idea, pero  Paul se pone muy serio y empieza a explicar, pero a pesar de sus esfuerzos los otros no comprenden sus argumentos porque no viven el dilema carne/no carne con la intensidad que lo vive Paul. A Paul le cuesta aceptar que haya personas que pueden ser muy buena gente y a la vez coman carne. 
A veces a los PAS les cuesta la simple aceptación de que no somos todos iguales. Los PAS pueden en ocasiones ser poco flexibles y les es difícil ver y aceptar que todos somos diferentes y que esto forma parte de la riqueza humana. Cuando pasa esto en seguida se disparan los juicios, (muchas veces sin que uno se  dé cuenta) y se cierra la puerta hacia un verdadero contacto con la otra persona. 
La solución pasa por colocarse en la actitud de aceptación y de curiosidad; de este modo es imposible sentirse ofendido. Mientras tanto, Paul ha aprendido justamente esto, y ahora, en lugar de sentirse atacado y de refugiarse en pensamientos de tipo “la gente es cruel, estúpida”, etc. se interesa para la otra persona y sus costumbres, y le encanta dialogar sobre dietas y las diferentes maneras de ver la vida. Dice que este tipo de conversación le enriquece, ya que no hace falta estar de acuerdo con alguien para poder escucharle con respeto. 
Juana ya no se bloquea, ya no llora ni pierde sueño. Le ha costado vencer esa idea de que la rabia de la gente tenía que ver con ella personalmente. La situación económica/política actual, la indignación y el enfado de la gente son reales, pero no es algo que ella puede remediar. Hace lo suyo para ayudar donde puede y no puede hacer más. Ahora, en lugar de bloquearse, ha aprendido acoger a la otra persona con empatía y de escucharle con compasión. Entiende que las personas que se sienten defraudadas por el sistema necesitan ventilar sus problemas y que, gracias a la “fama” que tiene “el funcionario”, muchas veces la gente proyecta su impotencia en ellos. 
La gran mayoría de la gente dice lo que dice y hace lo que hace desde su propia estructura de miedos, conclusiones, defensas y valores. Hemos aprendido a comportarnos de la manera A, B o C que garantiza nuestra supervivencia y que nos hace sentir más o menos bien y con la conciencia -si la tenemos- tranquila. Y aunque vamos recibiendo críticas, quejas o reproches, muchas veces estos no tienen que ver con nosotros. Casi siempre tienen que ver con las veces en que la persona había vivido una situación similar -generalmente muchos años atrás cuando esta era joven-. 
Casi nada es personal; casi todo es proyección, por  parte de la otra persona, pero-ojo- también de nuestra parte hacia los otros, incluidas nuestras relaciones cercanas. ¿Podría ser, pues, que cada vez que nos sentimos ofendidos, estamos en realidad interpretando mal a la otra persona?

Preguntas que puedes hacerte: 
  • Me siento ofendido: ¿Cuál es el motivo de que estas palabras resuenen en mi? 
  • Me siento mejor/superior a la otra persona y en seguida se disparan mis juicios. ¿Estoy escuchando de verdad a la otra persona? 
  • ¿Cuál puede ser el motivo de que esta persona me dice lo que me está diciendo? 
  • ¿Qué puedo aprender de esta persona? 
  • ¿Hasta qué punto puedo decir que mis valores son míos de verdad, o son fruto de creencias aprendidas en mi juventud? 
  • Es posible que no comparta los valores de la otra persona, pero en ¿qué me estoy basando si los condeno? 
  • ¿Qué puedo hacer para que se sienta entendido/escuchado? 
  • Si cabe, ¿puedo introducir una nota de humor? (Es una tendencia PAS de tomarse demasiado en serio).
Una vez que te des cuenta de que la supuesta crítica no es un ataque, sino una proyección personal del otro, de su impotencia o de su dolor, podrás soltar tu sentimiento de ofensa. 
Quiero añadir que la capacidad de sentir empatía figura entre los puntos positivos del rasgo de la alta sensibilidad. Sin embargo, no es algo que nos suele venir de manera automática. A veces, cuando nos vemos implicados a nosotros mismos como en los casos anteriormente descritos, esta capacidad es tapada por la propia subjetividad. La propia emocionalidad hace que la objetividad desaparezca. Las preguntas nos pueden ayudar de volver a encontrarla.

Ir a mi web