domingo, 1 de mayo de 2016

Acabas de descubrir que eres Altamente Sensible, ¿ahora qué?

Gracias a una creciente cantidad de publicaciones en la prensa nacional, entrevistas en los medios de comunicación y, especialmente, al precioso y muy sensible documental hecho por la televisión nacional española que fue emitido por primera vez hace un año, miles y miles de personas pudieron vivir un antes y un después. Toda una vida pensando que eres un bicho raro, que no hay nadie como tú, sentirte incomprendido, muchas veces también marginado (de manera voluntaria o por circunstancias externas) y vulnerable, para, en un reportaje de una hora escasa, llegar a comprender que no eres bicho raro, que tu sufrir en el fondo "solamente" es el resultado de un rasgo de la personalidad inocuo, que en sí no necesita ningún tipo de medicación sino, ante todo, entendimiento y ciertos cambios en tu estilo de vida, es -y lo sé por experiencia propia- una vivencia profundamente impactante y emocionante.

Recibí miles de correos de personas que me contaron esa experiencia, compartiendo que, en muchos casos llorando, finalmente entendían qué les pasaba, que todas las piezas del puzle de repente encajaban y que "el descubrimiento" les había supuesto un alivio enorme. El darse cuenta que no solamente no padecen ningún trastorno en sí ya era una enorme alegría, pero también lo era el hecho de formar parte de un colectivo importante, ya que de cada diez personas dos son considerablemente más sensibles que los demás.
Y de las muchas preguntas qué recibí, la más importante era esta: Ahora que sé que no estoy enfermo, que soy PAS... 

¿Cuál sería el siguiente paso? Descubrir que ser altamente sensible es relativamente normal y frecuente y que, además, hay muchas personas como tú, puede llevar a un sentimiento que puede ir desde una enorme alegría hasta una euforia difícil de contener. Lo sé. Muchos, como yo en mi día, sienten una enorme necesidad de hacer saber a todo el mundo que son PAS; es como si de repente hubieras ganado el derecho a existir. Por mucho que entienda este deseo, no lo recomiendo. No es una buena idea. ¿Por qué? Porque recibirás muchas preguntas, algunos incluso se reirán o se burlarán de ti. No solamente no sabrías explicar de una manera bien fundada de que consiste el rasgo, sino que la reacción de los otros -que seguirán sin comprenderte- hará que acabes sintiéndote más vulnerable que antes de contarlo.

Te recomiendo aprender todo lo que puedas sobre el rasgo. Es importante que investigues, que te prepares para poder contestar bien a los comentarios, dudas y preguntas que te llegarán. Si quieres ser respetado por quien eres y por tu faceta sensible, conviene saber de qué hablas. Conviene saber todas las características de la alta sensibilidad, conviene tener claro cuál es el lado positivo de ser sensible, pero de la misma manera es importante que seas consciente de las trampas que te puedes encontrar. Para informarte tienes mi blog y mi libro, tienes una conferencia que di en Ourense y que está en Youtube igual que una pequeña pero simpática entrevista que la IB3 nos hizo a la junta de la Asociación nacional de personas altamente sensibles, también tienes el libro de Elaine Aron y una gran cantidad de artículos on line. Sabiendo que la baja autoestima es una de los temas con gran peso en el perfil de la PAS, más vale saber de qué hablas para sentirte fuerte a la hora de contar sobre la legitimidad de tu lado sensible. No solo te harás un enorme favor a ti mismo, sino que haces un favor a todos las PAS ya que todos queremos ser respetados y valorados por todo lo que aportamos a este mundo.

¡No corras! Tómate el tiempo que necesites para leer e investigar. No salgas del armario antes de tener la seguridad que lo podrás hacer con dignidad.

Busca a otras PAS y ponte en contacto. Facebook, odiado por muchos, de momento es nuestra mejor herramienta de contacto. Cada vez hay más grupos, y desde que el documental salió a la luz, incluso están apareciendo grupos con el nombre del lugar donde vive la gente. Busca y apúntate, o crea tu propio grupo. Puedes organizar encuentros o apuntarte a encuentros organizados por otros. Puedes asistir a conferencias y talleres: este mes estaremos Conchita Pfisch y yo en Mallorca con una conferencia en Palma y un taller en Algaida, y en julio estaré en Logroño y Oviedo. De la misma manera os recomiendo las actividades de las asociaciones PAS en Andalucía y de Murcia. Recuerda que conectarte con otros como tú y compartir experiencias, vivencias y herramientas es lo mejor que puedes hacer para sentirte más fuerte y menos aislado e inseguro.

Todo esto es un buen principio. Todos que hemos salido en el documental, por ejemplo, hemos pasado por ello. La mayoría antes no teníamos idea de lo que nos pasaba; el descubrimiento y los siguientes pasos nos han dado la fuerza para mostrarnos en público, para ayudar a muchos otros a reconocerse y vivir ese maravilloso "antes y después". Tú también puedes ayudar a muchos otros. ¡A por ello!

viernes, 1 de abril de 2016

Reportaje en la televisión

A lo mejor sabéis que formo parte de una asociación, la asociación nacional de personas altamente sensibles. Hace dos días vino la televisión regional, la IB3, para hacernos un pequeño reportaje. Me gusta compartirlo aquí, expresando mi profunda gratitud a mis compañeras de viaje: Conchita Pfitsch, Blanca Suasi, Marta Maldonado y Jero Barcelo, y también al equipo de la IB3. 

miércoles, 30 de marzo de 2016

Ser PAS y tener la sensación de no ser comprendido

"Nadie me comprende" es una frase que escucho cada día, y a veces más de una vez. Es también una frase que se lee muy a menudo en los chats de facebook y en los comentarios de los muchos artículos publicados sobre el tema de nuestro rasgo. 
El no sentirse comprendido es una de las facetas del rasgo más difíciles de llevar. PAS o no-PAS, todo el mundo necesita sentirse comprendido, valorado y respetado. Es una necesidad humana básica. Quién no se siente comprendido, o peor, quien se siente juzgado y excluido vive un aislamiento emocional que puede llegar a ser experimentado como algo insoportable. 
La realidad es esta: es muy difícil que una no-PAS llegue a comprender a una PAS. Personas que no comparten las características de nuestro rasgo -y si digo esto me refiero especialmente a las cuatro características básicas- nunca pueden percibir el mundo de la misma manera en que nosotros. Es imposible ya que, aunque a lo mejor comparten con nosotros uno, dos o tres de las características fundamentales, nunca experimentan la vida como nosotros lo hacemos. No pueden, y no es porque no quieran. Por mucho que intentemos explicar a una no-PAS como es aquello de procesar la información a un nivel profundo dando miles de vueltas a una cosa, que sentimos al emocionarnos ante la belleza o ante el sufrimiento, que nos pasa tanto a nivel físico como a nivel emocional cuando nos desbordamos y nos abrumamos a causa de la sobre-estimulación o cómo nos afectan a nivel sensorial los ruidos, las luces, los olores y otras percepciones incluidas las más sutiles; por mucho que intentemos explicar todo esto a alguien que no comparte nuestro rasgo, nunca lo conseguiremos. Nunca nos comprenderán y nos podemos dar por muy satisfechos si conseguimos que nos acepten como somos. 
Pero aunque a lo mejor te parezca así, no es verdad que "nadie" nos comprende. Nadie es nadie, significa "ninguna persona", y de hecho hay muchos que nos comprenden; en teoría ¡entre un 15 a un 20 por ciento de toda la humanidad! Los que comprenden a las PAS son los millones de otras PAS. 
Si tú eres uno de aquellos que no se sienten comprendidos, se sienten solos, rechazados y juzgados, te invito a cambiar el chip. Lo primero que puedes hacer es tomar conciencia del hecho de que eres PAS con todo aquello que este rasgo conlleva. No puedes exigir de otra persona que comparta tu manera de percibir el mundo. Es tu manera y no tiene porque ser compartida por la gente de tu entorno. Y al revés: los demás tampoco pueden exigir de ti que ves el mundo como ellos lo hacen. Si puedes llegar a aceptar la manera que tienen otras personas de ver el mundo, entonces estarás practicando el respeto, un respeto que también esperas recibir de ellos. 
Ahora, si buscas comprensión, busca el contacto de otras PAS. Con tantas PAS en el mundo no vale la excusa de que no conoces a ninguna. Te aseguro que conozcas a unas cuantas, lo que pasa es que a lo mejor están disfrazadas, cubiertas con corazas, eso sí es posible. A lo mejor no eres fan de los medios sociales, y te entiendo. Hoy por hoy, sin embargo, facebook es el lugar más indicado para encontrar a personas como tú, personas que comparten nuestro rasgo. Existen incluso grupos locales que organizan encuentros de todo tipo. Y si facebook realmente no te apetece te aconsejo buscar actividades culturales en tu ciudad donde existe una gran posibilidad de encontrarte con gente con una elevada sensibilidad: pintura y dibujo, cerámica, fotografía, lectura y escritura, música, baile, excursiones, museos, algo con animales, el medio ambiente, filosofía, historia... La lista es larga y seguramente encontrarás actividades que no solamente te enriquecerán, sino que también te facilitarán contacto con personas que piensan y que sienten como tú. Créeme, poder compartir tus vivencias y experiencias con otras PAS es un bálsamo para el alma. 
Lo que no te conviene es quedarte en ese lugar tan triste y solo del "nadie me comprende".  Si te sientes así, si te sientes víctima de tu entorno y de la sociedad, pierdes la posibilidad de llegar a disfrutar de este rasgo que -y no es por nada- se denomina el "don" de la alta sensibilidad. Haz un esfuerzo, ármate con tu mejor sonrisa, échale valor, da un paso para salir de esa zona de confort y sal en busca de otra gente como tú.

miércoles, 2 de marzo de 2016

La Alta Sensibilidad y el poder del olfato

Esta mañana, durante la entrevista de la revista Brisas a los miembros de la junta de la Asociación de Personas Altamente Sensibles, la conversación con Mercedes, la periodista, nos ha llevado a hablar sobre la sensibilidad de los sentidos tal como los conocemos.

Empezando por el tacto (arrugas en las sábanas y costuras de los calcetines), la vista (la extrema sensibilidad a la luz y la percepción de todos los detalles dentro del campo visual), el oído (notar, por un ladrido nuevo, que hay un nuevo perro en el barrio) hasta llegar al olfato. En seguida se me abrió, desde mi enorme armario de vivencias, un cajón con un recuerdo olfativo que quiero compartir con vosotros...

Cuando mi abuelo materno se jubiló, él y mi abuela fueron a vivir en Mallorca. Desde entonces -yo tenía cuatro años- pasaba mis veranos en la isla, y a veces también las vacaciones de Navidad. (Sí, sí, lo sé: una niña muy afortunada). Amaba esta tierra, aquí siempre me sentía feliz... La luz, la calma (por aquel el entonces la calma era total), los sonidos pero, sobre todo, el olor de la isla. Ese perfume de la isla no era el perfume de la flor del almendro, no. Era otra cosa, algo que, ya un poco más mayor, supe identificar como una mezcla de olor a tabaco negro (¿Celtas? ¿Ducados?), Nenuco y olor a leña quemada, ya que todas las cocinas de entonces funcionaban con leña. Una mezcla potente que para mí era "Mallorca".

Recuerdo bajar por las escaleras del avión a la todavía muy humilde plataforma del aeropuerto, inhalar ese perfume (más fuerte que el mal olor del keroseno) y sentirme hechizada... y en casa.

En mis años de universitaria trabajaba en un "souvenir" en una de las calles del centro de Ámsterdam. En esa época ya había turistas españoles aunque, en aquellos tiempos vinieron más bien por el arte expuesto en los grandes museos, la belleza de los canales y de los tulipanes, que por los porros que ahora atraen a tanta gente de fuera. A veces, estando allí dentro, me llegaba desde la calle, y bastante antes de que la gente hubiera llegado a pararse delante del escaparate, "mi" olorcillo, abriéndome el corazón y emocionándome hasta sacarme una lagrimilla. Claro, no todos (de hecho, muy pocos) venían de Mallorca, la mayoría (por lógica) era gente de la península. Pero me daba igual, la emoción estaba allí y la añoranza se me echaba encima.

Este es el recuerdo que me visitó esta mañana y he querido compartirlo con vosotros. Entonces no tenía ni la más remota idea del tema PAS; es ahora, conociendo sus características y particularidades, cuando lo entiendo y me hace sonreír.

Os invito de visitar vuestro baúl de recuerdos olfativos, recuerdos (preferiblemente bonitos) de la infancia que van ligados al algún olor, algún perfume o aroma. Volver a imaginarlo desde la perspectiva adulta y notar lo que sientes. Revivir el entorno, los sonidos, la gente con quienes estabas y su reacción. ¿Cómo ves aquella vivencia de entonces ahora, siendo adulto y sabiendo ahora que eres PAS?

sábado, 27 de febrero de 2016

Hace un año...

Ayer hizo exactamente un año cuando "Crónicas" de la RTVE2 emitió su maravilloso documental "Sensibilidad al trasluz". Desde entonces miles y miles de personas se han (re)conocido como PAS, dándose cuenta que no están locos, que no padecen de ningún trastorno y que no solamente hay mucha gente como ellas, sino que se puede aprender a encauzar el exceso de sensibilidad y emoción que el rasgo suele conllevar. Miles y miles de personas han podido experimentar un antes y un después en su vida; lo sé porque he hablado con muchísmos de ellos. Quiero -una vez más- expresar mi inmensa gratitud al fantástico equipo de "Crónicas".  

Por cierto, ¿sabías que de todos los documentales hechos por "Crónicas" este, sobre la alta sensibilidad, ha sido el más visto? El enlace que entonces colgué es este:

 No te pierdes este precioso documental
y ¡comparte!



Para verlo
PINCHA AQUÍ

Han filmado en Mallorca y en Madrid, han hablado y entrevistado a profesionales de la salud (la mayoría NO-PAS) y a PAS que han sabido encauzar su sensibilidad en menor o mayor medida.


Mi gran esperanza es que este documental ayudará a mucha gente comprenderse y entenderse, dándose cuenta que ser sensible es una faceta de la personalidad que tiene solución y arreglo. Que no se trata de ningún trastorno, sino de algo genético que, con un poco de trabajo personal y con ciertas herramientas, puede convertirse de algo molesto en el don que es.

domingo, 31 de enero de 2016

Alta Sensibilidad, introversión y extroversión



Cada vez aparecen más artículos sobre el rasgo de la alta sensibilidad. Cuando, hace unos ocho años, empecé a introducir este tema en España, mi gran sueño era que muchísima gente se llegara a familiarizar con las características de este rasgo. Y es cierto, este sueño se está haciendo realidad, lo cual me produce una enorme alegría. Lo que me preocupa sin embargo, es la información parcial y no pocas veces errónea que circula a través de diferentes medios. O informas de algo sabiendo de lo que hablas, o mejor no digas nada ya que puedes causar un gran perjuicio. 
Hace unos días, trabajando en Almería como invitada del Teléfono de la Esperanza, vino un equipo de Canal Sur para filmarme. Genial, y evidentemente no diré que no me gustara, al contrario. Pero luego, la emisora, el comentario que hicieron en la introducción del reportaje era: "...sentimientos que a veces pueden provocar trastornos". Como te puedes imaginar, los vellos se me pusieron de punta, ya que esta afirmación no es cierta, y decir este tipo de cosas puede provocar mucho daño. Lo que puede provocar el rasgo de la alta sensibilidad son elevados niveles de estrés, lo cual puede derivar en depresión, burn-out o enfermedades de todo tipo, siempre y cuando exista un componente genético relacionado.
Otro mensaje erróneo que voy encontrando en algunas de las muchas publicaciones que están viendo la luz es la afirmación de que las PAS son personas tranquilas e introvertidas. Lo correcto sería decir: La mayoría de las Personas Altamente Sensibles tienen un carácter introvertido, mientras una de cada tres, un 30 por ciento de ellas, es extrovertida. Podría parecer lógico que el ser sensible pueda llevarte a aislarte del mundo, a protegerte de él, lo cual sería la explicación perfecta para la introversión. Pero resulta que la alta sensibilidad y la introversión no son la misma cosa...
Elaine Aron explica cómo, en el inicio de su búsqueda del rasgo tal como ahora lo conocemos, se preguntó si "aquello que estaba investigando" no era simplemente la introversión, esa faceta de la personalidad que fue descubierta por Carl Jung. No tardó mucho en darse cuenta de que no, no eran la misma cosa, ya que las características que ella iba desvelando, apuntaban a otra cosa, a algo más complejo. Al final llegó a la conclusión de que el rasgo que ella había descubierto se basaba en un sistema neurosensorial sensible, y alguien puede tener ese sistema neurosensorial sensible tanto si es introvertido como si es extrovertido. Siendo PAS, da igual si eres introvertido o extrovertido, la enorme cantidad de información que vas recibiendo llegará a sobre-estimularte o agobiarte de la misma manera, con la única posible diferencia que la persona extrovertida se saturará a veces antes ya que su tendencia, en comparación con la PAS introvertida, es de desenvolverse bien en situaciones con mucha gente y jaleo por el simple motivo que es lo que le gusta. Si oyes de una PAS a quien le gusta la discoteca, es más probable que sea una PAS extrovertida. Si una PAS ha crecido en una familia numerosa, o en el centro de una gran ciudad con mucho ruido y tráfico, es probable que no le molesten los grandes grupos de personas ni los centros comerciales, hasta que la capacidad de acoger y manejar información llegue a ese tope que los PAS tenemos y la persona tendrá que desconectar y aislarse para "almacenar" ese gran exceso de estímulos recibidos.
También solemos confundir la alta sensibilidad con timidez. Más de una vez he leído que "las PAS son tímidas y les cuesta relacionarse". Igual de verdad sería -y no suelo leerlo- "las PAS son abiertas y espontáneas y les encanta relacionarse".  No es el hecho de ser altamente sensible, de tener el sistema neurosensorial sensible, lo que nos hace "tímidos" o "abiertos y espontáneos".  Una persona, PAS o no, puede ser tímida o espontánea; es otra faceta del carácter que para nada es inherente al rasgo del que estamos hablando. Ahora, eso sí: la gran mayoría de las PAS se siente insegura y tiende a sufrir de una baja auto-estima que hace que posiblemente le cueste empezar o mantener una conversación con alguien que no conoce, pero también puede pasar que un entorno nuevo con mucha gente nueva le produzca tanta estimulación sensorial que se sobre-active o se bloquee. De la misma manera, existen esas PAS extrovertidas a quienes les encanta relacionarse y conocer gente nueva; aunque para ellos también llegará el momento en que no puedan recoger más información y decidan retirarse.
Concluyendo, podemos decir lo siguiente: Decir que una de las características fundamentales de las PAS es su introversión es un error. Sabemos que existen PAS más bien introvertidas, pero también, aunque en menor medida, existen PAS extrovertidas. Ambos grupos llegan a sobre-estimularse por un exceso de estímulos sensoriales, los primeros pueden tardar más, los segundos casi siempre tardan menos. Los primeros tenderán a buscar entornos más bien tranquilos con relativamente poca información sensorial, mientras que la tendencia de los segundos es justamente la contraria, la de buscar gente y jaleo, llegando a saturarse de la misma manera y generalmente en menos tiempo.

Espero que con esta nota el tema quede claro: Ser altamente sensible no es ser introvertido o extrovertido. Una persona, igual si es PAS o no, puede ser introvertida o extrovertida, porque estamos hablando de dos cosas distintas, de la misma manera que hay personas, PAS o no, a las que les cuesta entrar en acción y otras que tienen una personalidad muy activa. La confusión es comprensible, pero es importante saber distinguir para poder llegar a un diagnóstico correcto.