sábado, 11 de abril de 2015

Conferencias y talleres




Si quieres saber más sobre la alta sensibilidad y si te interesa asistir a una conferencia o un taller, de hoy a junio tienes varias oportunidades... 

También puede ser un buen momento para conocer y conectar con otros PAS de tu zona.

Pinchando en la palabra "conferencia" o "taller" te saldrá toda la información y una posibilidad de reservar plaza.

AGENDA

BARCELONA

17 y 18 de abril






MADRID

29 y 30 de mayo





MURCIA

12 y 13 de junio






sábado, 28 de marzo de 2015

Qué hacer si acabas de descubrir que eres Altamente Sensible

Gracias al precioso y muy sensible documental hecho por la televisión nacional española, que fue emitido en la última semana de febrero, miles y miles de personas pudieron vivir un antes y un después. Toda una vida pensando que eres un bicho raro, que no hay nadie como tú, sentirte incomprendido, muchas veces también marginado (de manera voluntaria o por circunstancias externas) y vulnerable, para, en un reportaje de una hora escasa, llegar a comprender que no eres bicho raro, que tu sufrir en el fondo "solamente" es el resultado de un rasgo de la personalidad inocuo, que en sí no necesita ningún tipo de medicación sino, ante todo, entendimiento y ciertos cambios en tu estilo de vida, es -y lo sé por experiencia propia- una vivencia profundamente impactante y emocionante.

Recibí miles de correos de personas que me contaron esa experiencia, compartiendo que, en muchos casos llorando, finalmente entendían qué les pasaba, que todas las piezas del puzle de repente encajaban y que "el descubrimiento" les había supuesto un alivio enorme. El darse cuenta que no solamente no padecen ningún trastorno en sí ya era una enorme alegría, pero también lo era el hecho de formar parte de un colectivo importante, ya que de cada diez personas dos son considerablemente más sensibles que los demás.

Muchos compartieron emotivas historias íntimas y personales, muchos pidieron más información queriendo saber dónde encontrar a otros PAS, muchos simplemente nos dieron las gracias por haber encontrado el coraje de "dar la cara"  y muchos mostraron interés por el trabajo de la asociación. Puedo decir que he pasado el último mes contestando a miles de personas por mail, desde la web y por teléfono. Ha sido un mes que recordaré con una profunda gratitud el resto de mi vida. He conocido a mucha gente nueva, gente maravillosa, comprometida a ayudarnos a divulgar información sobre el rasgo organizando charlas y talleres en toda la geografía nacional. ¡Gracias, queridos Amigos!
De las muchas preguntas qué recibí, la más importante y también la más importante era esta: Ahora que sé que no estoy enferma, que soy PAS... 

¿Cuál sería el siguiente paso? Descubrir que ser altamente sensible es relativamente normal y frecuente y que, además, hay muchas personas como tú, puede llevar a un sentimiento que puede ir desde una enorme alegría hasta una euforia difícil de contener. Lo sé. Muchos, como yo en mi día, sienten una enorme necesidad de hacer saber a todo el mundo que son PAS; es como si de repente hubieras ganado el derecho a existir. Por mucho que entienda este deseo, no lo recomiendo. No es una buena idea. ¿Por qué? Porque recibirás muchas preguntas, algunos incluso se reirán o se burlarán de ti. No solamente no sabrías explicar de una manera bien fundada de que consiste el rasgo, sino que la reacción de los otros -que seguirán sin comprenderte- hará que acabes sintiéndote más vulnerable que antes de contarlo.

Te recomiendo aprender todo lo que puedas sobre el rasgo. Es importante que investigues, que te prepares para poder contestar bien a los comentarios, dudas y preguntas que te llegarán. Si quieres ser respetado por quien eres y por tu faceta sensible, conviene saber de qué hablas. Conviene saber todas las características de la alta sensibilidad, conviene tener claro cuál es el lado positivo de ser sensible, pero de la misma manera es importante que seas consciente de las trampas que te puedes encontrar. Para informarte tienes mi blog y mi libro, tienes una conferencia que di en Ourense y que está en Youtube, tienes el libro de Elaine Aron y una gran cantidad de artículos on line. Sabiendo que la baja autoestima es una de los temas con gran peso en el perfil de la PAS, más vale saber de qué hablas para sentirte fuerte a la hora de contar sobre la legitimidad de tu lado sensible. No solo te harás un enorme favor a ti mismo, sino que haces un favor a todos los PAS ya que todos queremos ser respetados y valorados por todo lo que aportamos a este mundo.

¡No corras! Tómate el tiempo que necesites para leer e investigar. No salgas del armario antes de tener la seguridad que lo podrás hacer con dignidad.
Busca a otros PAS y ponte en contacto. Facebook, odiado por muchos, de momento es nuestra mejor herramienta de contacto. Cada vez hay más grupos, y desde que el documental salió a la luz, incluso están apareciendo grupos con el nombre del lugar donde vive la gente. Busca y apúntate, o crea tu propio grupo. Puedes organizar encuentros o apuntarte a encuentros organizados por otros. Puedes asistir a conferencias y talleres: en abril estaré en Barcelona, en mayo en Madrid y en Junio en Murcia. Recuerda que conectarte con otros como tú y compartir experiencias, vivencias y herramientas es lo mejor que puedes hacer para sentirte más fuerte y menos aislado e inseguro.
Todo esto es un buen principio. Todos que hemos salido en el documental hemos pasado por ello. La mayoría antes no teníamos idea de lo que nos pasaba; el descubrimiento y los siguientes pasos nos han dado la fuerza para mostrarnos en público, para ayudar a muchos otros a reconocerse y vivir ese maravilloso "antes y después". Tú también puedes ayudar a muchos otros.
Quiero aprovechar este artículo para transmitir mi profundo agradecimiento y admiración a Conchita Pfitsch, Nieves García-Valiño, Blanca Suasi, Jero Barceló, Sera Archs, Xisca Blesa, Aina Cortiñas, Maribel Per, Marc Masmiquel, Marisa Fernandez, María Jesús Pozuelo, Arancha Diego, Poncio Ripoll, las chicas de Radio Bellver y el maravilloso equipo de "Crónicas".

viernes, 27 de febrero de 2015

Enlace del documental de la televisión nacional


No te pierdes este precioso documental
y ¡comparte!



Para verlo
PINCHA AQUÍ


Han filmado en Mallorca y en Madrid, han hablado y entrevistado a profesionales de la salud (la mayoría NO-PAS) y a PAS que han sabido encauzar su sensibilidad en menor o mayor medida.

Mi gran esperanza es que este documental ayudará a mucha gente comprenderse y entenderse, dándose cuenta que ser sensible es una faceta de la personalidad que tiene solución y arreglo. Que no se trata de ningún trastorno, sino de algo genético que, con un poco de trabajo personal y con ciertas herramientas, puede convertirse de algo molesto en el don que es.

sábado, 31 de enero de 2015

Si tu hijo es Altamente Sensible

Cada semana me llegan unos cuantos mensajes de madres (y padres, por cierto) preocupados porque que se han dado cuenta que su pequeño es una personita con mucha sensibilidad... Me piden consejos, me piden sesiones de coaching, me piden artículos; en fin, lo que me piden es que calme sus inseguridades y sus dudas.
Lo primero que suelo preguntar es si han hecho el test para niños. Lo segundo que pregunto es si saben que la alta sensibilidad es un rasgo hereditario, lo cual implica que uno de los padres, o ambos, es altamente sensible... Si ninguno se reconoce en el perfil de persona altamente sensible, puede ser que la sensibilidad nunca les haya causado problemas. Puede también ocurrir que la tengan reprimida y, evidentemente, puede ser que efectivamente no sean PAS y que el problema de su hijo sea otro. Este artículo  sin embargo, está escrito pensando en niños PAS.
Si miramos a los bebés en general -tanto los PAS como los no-PAS- vemos a pequeños seres humanos, a pequeñas maravillas que en principio son todo sentido, un solo órgano sensorial. Absorben todo, sin filtro alguno de su entorno. No tienen juicios, no tienen maneras de comparar, son solamente sentido. Ni saben diferenciarse de su entorno, se sienten uno con todo y todos los que le rodean; no es hasta que empiezan a decir "yo" cuando se reconocen como  seres diferentes  y "autónomos".
Si el bebé es PAS, sus niveles de absorción son más elevados todavía. Si todos los niños son muy sensibles a ruidos, luces fuertes, temperaturas altas y bajas (también del biberón y de las papillas), telas que dañan su piel, los niños PAS lo son todavía mucho más. Lo lógico, por lo tanto, sería tener mucha conciencia de cara a estos temas y procurar que el bebé esté tranquilo, que no le molesten los ruidos (cuánto más pueda dormir, mejor), protegerle de luces fuertes (¡la luz directa del Sol!), observar la temperatura de la comida y de su entorno, vestirle con ropa de algodón suave quitando esas etiquetas de marca y darle juguetes de tela en lugar de juguetes de plástico duro. Si tiene que ser duro, mucho mejor que el plástico son los materiales naturales como la madera y el caucho.
Esto para empezar. También me gustaría decir algo sobre cómo y cuándo sacar tu bebé a la calle. Personalmente, soy partidaria de llever el bebé pegado a tu cuerpo, especialmente al principio. Y si digo principio, también pienso que no es buena idea de sacar tu niño (PAS) a la calle hasta cumplir por lo menos un mes. (Con mis hijos PAS tardé 6 semanas). Igual te parece exagerado,  pero recuerda que ese niño ha vivido muchísimo tiempo en tu barriga, sale al mundo y no tiene ni la más remota idea de dónde ha aterrizado, absorbiéndolo todo sin ningún tipo de filtro o protección... Para todos los niños esto tiene que ser aterrador, y para un niño PAS, mucho más todavía. O sea, conviene sacarle muy poco a poquito desde su zona de confort, que sería su cuarto y luego su casa.
Decía pues, ligar al bebé a tu cuerpo. Puede seguir en contacto con el cuerpo de su mamá, en el cual ha vivido tanto tiempo, y se sentirá más seguro. Eso de la seguridad es muy importante para el pequeño PAS. El niño que llega a la vida, no maneja los conceptos opuestos del Bien y del Mal, con lo cual para él todo simplemente ES. No sabe distinguir. Más adelante habrá tiempo de sobra de enseñarle que no todo el mundo tiene buenas intenciones, pero mientras sea tan pequeñito, habrá que hacer todo lo posible para que se sienta seguro, amparado y querido. Lo llevamos atado a nuestro cuerpo, donde puede captar nuestro olor y el latido de nuestro corazón, y puede ver nuestra cara como punto de referencia.
Si no puedes llevarle atado a tu cuerpo por el motivo que sea, ponle en un cochecito donde te pueda ver a ti. Nunca pongas a tu niño PAS con la vista hacia el mundo; la información sensorial que le va llegando de esta manera es brutal.
Tu niño irá creciendo. Si tu eres su Madre Pas, confía siempre en tu propia intuición. No dejes de observar los niveles de información sensorial a que está sometido. Procura que se coma el mundo en dosis pequeñas. Evita llevarle a lugares que a ti te agobian, vigila sus ritmos y sus horas de sueño - siempre. Si la escoleta a la que tendrá que ir es pequeña, mejor. Si no están a favor de una temprana intelectualización, mejor. Si prestan mucha atención a juegos, cantar, tocar instrumentos, escuchar cuentos y pintar, mejor. Date cuenta de que el contacto con la naturaleza es esencial. Enséñale a valorar la belleza y, lo más importante de todo, en ningún momento le digas cosas tipo: "No llores, esto no duele", "Hay que ser más fuerte, tanta emoción es para los débiles", "Mira a Fulano, cómo sabe defenderse..." Ten en cuenta que sus emociones son sus realidades. Ningunearlas le hará mucho daño y ello le llevará a tener una baja-autoestima, a sentir vergüenza y una culpabilidad que le complicará la vida más adelante. Explícale que no todos los niños son iguales, que competir no es el camino, sino que el camino es colaborar y aceptar. Que ser diferente no significa ser menos.
Si puedes, dale una mascota, más adelante con pequeñas tareas de cuidado que entren dentro de sus capacidades. Si puedes, déjale que toque un instrumento. Procura que esté muy poco tiempo delante del ordenador, la televisión u otro aparato electrónico. Fomenta, en pequeñas dosis, el contacto social y, por otro lado, la lectura.
Ayúdale en los cambios; ten en cuenta que cambios y situaciones nuevas producen mucho estrés. Si tiene que cambiar de cole, vete primero con él para que conozca la nueva situación. Si tenéis que cambiar de casa, ayúdale en el tránsito evitando sorpresas. Si tú y su padre no podéis seguir juntos, enséñale respeto por ese padre con quien tu ya no te llevas  bien. Te puede costar, pero le harás un regalo enorme de cara a su futuro...

Todos los niños son especiales; de ellos depende nuestro futuro como humanidad. Los niños PAS son un poco extra-especiales. Para mí son los guardianes de nuestra cultura, de los valores, de las artes, la naturaleza, vamos, de la humanidad como tal. Por tanto os digo de todo corazón: cuidad de su sensibilidad como el don que es; haced lo que podáis para que se vaya sintiendo fuerte y seguro de sí mismo. El mundo los necesita.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

La Persona Altamente Sensible: Nuevo Año, nuevas posibilidades

 ¿Tienes hecha tu lista de buenas intenciones? ¿Tienes claro que este año será un año mucho mejor -y con diferencia- que el año pasado, que finalmente vas a salir de tu zona de confort para efectuar muchos cambios positivos? ¿Vas a dejar de fumar? ¿Perder peso? ¿Empezar con clases de yoga/ inglés? ¿Pasar más tiempo con tus hijos/ padres/ hermanos/ pareja? ¿Resolver ese conflicto de hace años con la persona que fue tu mejor amiga? ¿Adoptar un perro/gato? ¿Escribir tu libro?

Sé de muchísima gente que hace una lista de este tipo y también sé que gran parte de esas personas no llega a cumplir ni uno de sus objetivos; cada año hacen una lista de este tipo, cada año su objetivo es cumplir con los puntos estipulados, y cada año pasa lo que pasa.

Te confieso que nunca he hecho listas con  buenas intenciones. No sé decirte exactamente por qué, pero si miro en mi interior me doy cuenta que tiene que ver con el hecho de que una lista es algo concreto, un especie de contrato hecho con uno mismo y no cumplir un contrato es para mí  algo que va en contra de mis principios. Con otras palabras, si sabes que no vas a poder hacer lo que -por escrito- te propones, mejor prescindir del contrato. Escribiendo esto, me doy cuenta que mis valores pesan más que mis objetivos. Y esto, la relación entre objetivos y valores, será el tema del primer artículo de 2015. 

Valores
Una manera de definir valores puede ser: "Valores son las directrices de nuestra vida, son las guías que determinan nuestro comportamiento. Sin valores, las pequeñas acciones de todos los días, nuestro comportamiento, sería algo sin sentido. Por tanto, los valores pueden ser vistos como continuos patrones de comportamiento, algo que siempre está allí radiando su influencia. No es algo que se vive solamente una vez, un valor no es algo que puede figurar en tu lista de tareas y que, una vez acabada la tarea, puedes borrar. No. Los valores determinan tus acciones y tu actitud. 
Si en tu lista para el 2015 figura "pasar más tiempo con mis hijos", es más que probable que esa intención sea uno de los aspectos que son resultado del valor "ser buen padre". Pasar más tiempo con los hijos es pues el resultado de lo que significa para ti "ser buen padre". En este sentido tendrás más resultados como, por ejemplo, darle comida sana y pocas chuches, vigilar los ritmos para que tu hijo duerma lo suficiente, abrigarle contra el frío, de bebé cambiarle los pañales, etcétera. Tu comportamiento en cuanto a tu hijo se refiere, es pues el resultado de tu valor de ser buen padre. 
De la misma manera, mirando algunos otros objetivos, tanto "perder peso" como "dejar de fumar" pueden ser resultados (acciones o  consecuencias) del valor que pueda ser: "mi cuerpo es mi templo y cuido de mi templo". Resolver un conflicto puede ser la consecuencia de un valor como sería: "Vivir mi vida desde la paz interior". O sea, el valor es "vivir en paz", y la tarea puntual que es un resultado de ese valor, sería resolver el conflicto. 
Es importante tener claro cuáles son tus valores. Podrías pensar en cada faceta de tu vida y preguntarte cómo quieres ser. ¿Cómo quieres ser como hijo/ pareja/ hermano/ padre/ amigo/ vecino/ colega etcétera? Si apuntas tu comportamiento ideal, tendrás tus valores. O sea, valores tienen que ver con la persona que quieres ser haciendo lo que para ti, en tu vida, tiene importancia. 
El premio adicional que te llevas cuando consigues vivir en armonía con tus valores, es que tu vida cada vez cobrará más sentido con lo cual se irán reduciendo los niveles de estrés, algo que a cada PAS nos conviene más que nada. Manteniéndote en tu camino vital (marcado por tus valores) te quitará mucha preocupación y nervios, ya que eliges aquello que te conviene y que te hace sentir bien.

Objetivos
Es un hecho que muchas personas no tienen clara la diferencia entre valores y objetivos. Tienen que ver, pero no son lo mismo. Y si tú eres una de esas personas que hacen listas con buenas intenciones para el nuevo año, y si quieres que tus intenciones se cumplan, más vale que entiendas bien la diferencia y que sepas conectar cada intención con el valor que forma la base de tu objetivo. Si entiendes que quieres dejar de fumar porque para ti es importante el hecho que tu cuerpo es tu templo y que te comprometes a cuidar ese templo, la probabilidad de que consigas lo que te plantees es mucho mayor. O sea, es algo más y profundo que una motivación, aunque tiene que ver con esto. Si te quedas en una frase vacía como "quiero dejar de fumar porque fumar no es sano", te garantizo que no lo vas a conseguir. 
Objetivos, pues, son estaciones en lo que es tu camino vital. Cumples objetivos porque tu actitud de base (la persona que quieres ser) te lo pide. Los objetivos te ayudan avanzar en este camino. Te lo propones, lo haces, avanzas y buscas otro objetivo en la misma línea. La línea, el camino, es el valor; los puntos que vas alcanzando y tachando de la lista (¡misión cumplida!) son los objetivos. 
Te daré otro ejemplo: Tu objetivo es empezar con clases de inglés. Aprender inglés es una estación a alcanzar en el camino vital de tu necesidad de seguir aprendiendo y creciendo, de ganar conocimiento (valor). Otras estaciones pueden ser aprender alemán, yoga, tocar la guitarra, recibir algún tipo de formación, etcétera. 
Uno más: Un valor puede ser que te gusta viajar. Este gusto, esa necesidad, es algo que siempre está presente en tu manera de vivir la vida, mientras que viajar a París, a Nueva York o a Tailandia serían los objetivos: una vez que has estado allí, puedes borrar ese lugar de tu lista... mientras que el amor por viajar sigue allí.


Conocer tus valores para cumplir tus objetivos
Antes de escribir los objetivos, tus buenas intenciones para el nuevo año, haz una lista con tus valores. Ten claro que los valores son determinantes para tu actitud frente a tu comportamiento diario y te hacen ver cómo quieres enfrentar el día, en que te tienes que basar a la hora de tomar decisiones y determinan la persona que eres y quieres ser. Te ayudan entender porque actúas de la manera A o de la manera B. 
Si utilizas tu lista de valores para buscar el sentido de los objetivos que te quieres poner y si reflexionas sobre la conexión entre los dos, tu objetivo cobrará mucho más "fondo" y más "peso" porque cumplirlos te ayudará ser la persona que quieres ser. Y si uno de los objetivos que te hayas propuesto no se casa con ningún valor tuyo, pues, casi mejor que lo borras de la lista porque te garantizo que es tiempo y energía perdido.


Resumiendo: 
  • Divide tu vida en facetas (hijo, padre, pareja, hermano, colega, etcétera) 
  • Pregúntate ¿Cómo quiero ser según cada faceta? (fiel, honesto, siempre disponible, abierto, puntual, etcétera) y apúntalo 
  • Haz una lista con "buenas intenciones" ¿Qué te hace ilusión?
  • Busca los valores que forman la base, que son la guía, de las intenciones que has apuntado. 
  • Bajo cada intención u objetivo, apunta el valor encontrado y escribe algo sobre la relación entre ambos.


¡Te deseo un buen año con objetivos cumplidos y estaciones alcanzadas, llegando PAS-ito a PAS-ito a la persona que quieres ser!

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Eres Altamente Sensible y te cuesta entrar en acción?

Una de las características del rasgo de la alta sensibilidad es la tendencia a investigar, investigar y aún investigar un poquito más antes de llegar a tomar una decisión o antes de entrar en acción. A veces hay tanto para averiguar que mientras  recopilamos tanta información vamos aplazando la decisión que hay que tomar. Esto te puede pasar tanto si se trata de cosas agradables que te hacen mucha ilusión, como si se trata de alguna tarea desagradable para la cual buscas y naturalmente encuentras, una excusa después de otra. 
Imagínate que quieres hacer algo, digamos que quieres apuntarte para una asociación de voluntarios. "Sería realmente maravilloso  trabajar para el banco de alimentos", piensas. Tienes mucha ilusión y ya te ves trabajando a tope y con mucha entrega. Te imaginas en un almacén lleno de comida, y cómo vas entregando paquetes a las personas que vienen a buscarlos. En tu fantasía ves la manera en que les sonríes... a lo mejor también añadiendo algún comentario alentador. Te sientes maravillosamente bien con tu plan y cada vez te sientes más seguro de que estar allí y ayudar, es lo que quieres; incluso es posible que lo comentas con tu familia y con tus amigos, y todos te afirman lo que ya sabías: sí, es un buen plan. 
Mientras tanto tu vida sigue, y en tus ratos libres vuelves a pensar en tu plan... y vuelves a constatar  que sí, efectivamente, es un buen plan, es lo que quieres hacer; tu fantasía se hace cada vez más real, ya casi es como si estuvieras trabajando en el banco de alimentos. 
Tarde o temprano alguien te pregunta por tu nueva actividad porque también quiere colaborar, y tienes que reconocer -un poco avergonzado quizá- que sigues con el plan pero que todavía no lo has puesto en práctica.
  
Buenas intenciones
Somos maestros en buenas intenciones, la mayoría de la gente lo somos, no hay que ser necesariamente PAS para llevarse el premio. La pena es que las intenciones, por muy buenas que sean, no cuentan. No cuentan porque no son visibles. Nadie puede ver lo que vive en tu cabeza. Somos juzgados por nuestras acciones, por intenciones transformadas en hechos. 
Es cierto que entrar en acción puede costarle mucho a un PAS; empezar algo nuevo le cuesta porque todo lo nuevo conlleva no solo una gran cantidad de información nueva, sino también cambios. Por eso es mucho más fácil quedarte en tu fantasía, en tu burbuja, donde tú mismo decides sobre la cantidad de información nueva que estás dispuesto a admitir. Ya lo hemos visto más de una vez, salir de la zona de confort -la burbuja- no es fácil. Esto no quiere decir que no haya trucos para conseguir lo que te has propuesto, tanto si es entrar en un voluntariado, como dejar de fumar, ordenar tu mesa de trabajo u organizar una cena familiar en las fiestas al final de este mes. 

Trucos
Vamos a ver los trucos que puedes aplicar para salir de la zona de confort para que tu sueño o tu plan se haga realidad.

Colócate otra vez en la fase final de tu plan -si seguimos nuestro ejemplo te ves trabajando felizmente en el banco de alimentos.

Pregúntate cuáles pueden ser los obstáculos que encontrarás desde que entras en acción hasta llegar a tu meta: me refiero tanto a obstáculos internos (excusas: "por la noche estoy cansado", "demasiado lejos", "ese horario no me va bien", "justamente ese día siempre salgo con X", "a lo mejor me verán lento/torpe/raro/...") como a obstáculos externos ("cómo encontrar la dirección del banco más cercano", "horarios", "a quién me dirijo", "qué parada de bus", "tener que trabajar de verdad, y no siempre en la parte bonita de la entrega"...) Mientras te vayas centrando en los puntos concretos que necesitas superar para conseguir la realización de tu plan, tu fantasía original se hará menos "fantasía" y más "imagen de la realidad". Como PAS esto te puede producir estrés y el estrés puede hacer que te eches para atrás y pensando que no ha sido tan buena idea y de nuevo regresarás a tu zona de confort. Si esto ocurre, pregúntate si te has echado para atrás porque te diste cuenta que existe una brecha enorme entre tu fantasía y la realidad, si llegar a la meta supera tus fuerzas, o simplemente es que te has asustado por la cantidad de obstáculos a superar, aunque en el fondo tu deseo sigue igual. Valora si quieres dejar el plan, o si a pesar de las aparentes dificultades quieres volver a intentarlo.

Es importante darte cuenta de que, como persona altamente sensible, cualquier cosa nueva que hagas te producirá estrés; es cierto que un exceso de estrés no te conviene, pero también debes tener en cuenta que, si no sales de vez en cuando de tu zona de confort, no puedes crecer, no puedes aprender y no puedes desarrollarte como persona. Por lo tanto: un poco de estrés (aunque en dosis limitadas) es aconsejable.

Haz un inventario de los posibles obstáculos que puedas ir encontrando. Esto te servirá para hacer una lista de los pasos a seguir. Cada paso es una meta en sí misma. Esto es importante para evitar que te eches para atrás, abrumado por la aparente enormidad del total de los pasos que tienes que dar hasta llegar a tu meta final. Recuerda que es una buena idea no poner el listón demasiado alto (desde la zona de confort hasta conseguir una plaza en el banco de alimentos) sino poner el listón a una altura alcanzable con el mínimo de nerviosismo, repitiendo la cantidad de veces necesarias hasta llegar al final.

Y para terminar lo siguiente: Es una buena idea parar después de cada paso completado: ¿Qué he aprendido? ¿Qué he ganado/logrado? Si tomas consciencia de tus avances, empezarás a disfrutar del proceso y verás cómo va cambiando lo que era tedioso, en algo que entusiasma. ¿Y sabes qué? Incluso cuando no consigues llegar a completar el último paso, siempre habrás aprendido algo nuevo.



Sobre la zona de confort....


martes, 11 de noviembre de 2014

Conferencia Alta Sensibilidad Ourense parte 1


Al principio de este año fui invitada por la 
FUNDACIÓN CUM LAUDE 
para dar una
conferencia sobre la alta sensibilidad en
Ourense, Galicia.
A lo mejor ya lo viste, a lo mejor no...

"¿ERES ALTAMENTE SENSIBLE?"



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